Algunos comentarios referentes a mi obra poética, iré agregando más si surgen nuevos comentarios.
Un abrazo Gus.
miércoles, 25 de enero de 2012
Poema regalo deJuany Rojas
LA CASA DE MI AMIGO
Esa blancura que me habla desde sus ventanas ese cielo extendido tan a lo largo sobre esa blancura y esos árboles como asomados en el silencio haciendo señas a un pasado de niño gozoso de casa gozosa que se perfumó de risas y de cálido aroma Esa blancura tan blanca en medio de la penumbra sin voces sin niños y sin embargo tan casa tan puerta generosa Esa blancura tan ayer y tan hoy y tú y los tuyos tu intimidad y tu infancia como cristales relumbrando en el blanco que me susurra al oído: “ Mocoretá…Mocoretá” Juany Rojas
Entrevista que me realizó Juan josé Mestre para CULTURAMAS
Charla con el poeta Gustavo Tisocco Por Juan José Mestre. Gustavo Tisocco es un hombre con corazón de níspero. Dulce y ácido a la vez,se convierte en un poeta dúctil, con muchos recursos ninguna concesión. He aquí una charla con él.
¿Por qué escribís? Por que no puedo evitarlo. Escribir para mí es como la savia de los árboles, mí árbol, me secaría si no expresaría lo que fluye dentro de él. Escribir me salva desde niño, es además condena una bella condena.
Tu poesía es melancólica, casi una metáfora de la vida… ¿A qué se debe? Como digo en un poema “El hombre es su infancia” y mi infancia fue bella y luminosa, siempre añoro mis calles de piedra, mi rio, mis naranjos y nísperos. Esa añoranza trae aparejada la nostalgia, la melancolía de aquello que fue, que fuimos y no puede ya retornar. Esta añoranza se adueño de mí, tanto cuando escribo un poema lírico, social o amoroso, siempre está empapando mi esencia.
Contame algo de tu infancia, tan presente en tu obra. Una infancia hermosa y tierna allá en mi Mocoretá natal. Un pueblo pequeño, que aún sigue pequeño, pero habitado por duendes, leyendas, madreselvas y melodías. Un pueblo donde me acunaban mis padres, tanto como los sauces o las chicharras. Un pueblo que fue la casa de mis abuelos con sus glicinas y sus uvas maduras. Un pueblo compañeros de infancia y de la secundaria, tardes de guitarra y tortas fritas allá en la lluvia, primer amor prohibido y hermoso. Un pueblo con mis hermanos jugando a los indios, a las princesas o a las batallas con bolillas de paraíso.
Sos médico pediatra, ¿influye esto en tu poesía? Pese a que no escribo sobre medicina creo que mi especialidad, neonatología, influye desde lo sensible. Un recién nacido, un niño que empieza a caminar en este suelo viene sumergido en belleza y armonía y eso creo me es transmitido. Creo que los recién nacidos me dan luz, al ser puro alma ellos invaden mi aura y me protegen un poco de lo cotidiano que a veces duele tanto, ¿no?
¿Qué son los derechos humanos en la poética de Tisocco? Creo que el que escribe tiene la obligación de denunciar lo que duele, lo que nos pasa, lo que nos marca. Para que escribir tenga sentido se debe asumir el compromiso del amor, de contar nuestras historias pero también ponerle voz a los que sufren, a los que lucharon por sus ideales y fueron callados, desaparecidos, doblegados a veces como pasó en nuestra larga historia nacional desde la época de los pueblos originarios, hasta la época nefasta de la dictadura militar, tanto como la que hoy duele también con las mujeres desaparecidas por ejemplo para el trata de blancas. La poesía sirve si es grito.
Esa pasión por la difusión de tus colegas, ¿puede opacar tu obra? La enriquece ya que me induce a la lectura de otros colegas, me ayuda a conocer otras voces, me hace sentir dichoso por aportar un breve pedazo de mi para difundir a la POESIA que es la que realmente importa.
Por otra parte, ese mecenazgo tan sui generis, ¿es propio de esta época tan egocéntrica? Hay egos públicos y clandestinos y en el mundo literario más de lo que pensamos. Yo trato de huir del ego y no me interesa mucho los conflictos del otro ser, cada uno tendrá su historia para ser de una u otra manera. Sí aprendí a escribir poesía sin esperar nada a cambio más que el placer de poder expresarme. No espero ser invitado a leer por ejemplo, no asisto casi ya a café literarios con el solo objetivo de que me inviten como lector y otras cosas (como alguna vez lo hice), si me invitan bien pero debe ser por mi Poesía y no por otros entretejidos tan comunes en nuestro ambiente. No invito a mi sitio para que me inviten, me apena enormemente ver a poetas que organizan algún festival por ejemplo para lograr después que en otros festivales se lo invite. Me apena eso y trato de desprenderme de esa situación.
¿Qué es Mis poetas contemporáneos para vos? Un pequeño aporte al universo de la PALABRA. Un encuentro de distintas voces que aman la POESIA, mejor alguno que otro en cuanto a calidad literaria pero todos con el amor y el compromiso que requiere la Palabra.
Sos muy amiguero, pero a la vez solitario, ¿a qué se debe? Soy ermitaño, necesito mis espacios, mis tiempos, mi soledad para encontrarme conmigo mismo que es con la persona que más estoy. Me gusta reunirme con amigos o compañeros de la vida que transito pero en el fondo sé soy un ser solitario que busca crecer continuamente para ser un poco mejor. Amo el silencio, la noche y mi casa que me cobija. Debe influir un poco, pienso mi orientación sexual ya que, aunque los tiempos cambiaron, por suerte, de pequeño muchas veces me encerraba en mi mundo, en mis temores y dolores y tal vez así fui moldeando mi forma de ser.
¿Se puede hacer política con la poesía? Poder se puede, pero no me gusta cuando se cae en el Panfleto.
¿Algún mensaje que quieras dejar para Culturamas? Gracias a Culturamas por la posibilidad de contar un poco de mí y de lo que siento y gracias sobre todo al enorme ser que es Juan José Mestre, ser al que conozco hace tanto tiempo ya y que amo pues me enseñó muchas cosas de la vida, sin saberlo, sin proponérselo, me dio elementos para saber que cada instante que uno vive se debe disfrutar como un rayo de sol entrando por la ventana.
Extraído de: http://www.culturamas.es/ Foto: Gustavo Tisocco (Camping de Mocoretá)
Llega fin de año y llegan los balances. Seguramente habrá encuentros y despedidas, alegrías y tristezas, logros y pérdidas. Particularmente un año que me encuentra solo sentimentalmente pero construido desde mis andamios, siempre habrá una flor anunciando primaveras y aunque hoy cueste este instante de soledad seguramente habrá crecimiento y el encontrarse con uno mismo que a veces cuesta tanto.
2012 habla de cambios, de una energía cósmica que nos devolverá con creces aquello bueno que hagamos, todo lo que hacemos y damos el universo nos lo devuelve con hechizo, con grandeza y nobleza. Adelante pues que la vida vale la pena.
Fecha donde el encuentro con la familia nos retorna al niño que éramos, porque jamás dejamos de ser aquello que fuimos y auque a veces nos abrume la melancolía hay muchos abrazos que nos contienen, que nos habitan, que nos empuja. Yo vuelvo a mis calles de piedra, a mi rio, a mis sombras, esas de aquellos árboles que siempre me aguardan, y es en ese regreso que resurjo, soy siempre ave, canto de glicinas, despertares nuevos.
Es con este humilde texto que les quiero desear a todos FELICIDADES sin importar credos ni razas, porque la felicidad es un derecho y debemos lograrla cueste lo que cueste, pese lo que pese, ahí reside la alegría, la belleza.
....................a Gustavo Tisocco el que recibe la vida en sus manos y luego me transmite sus duendes de enero,
el que me tiende un poema del que no escapo, donde recupero mi infancia, mi propio "rostro ajeno", allá en la niñez la siembra, acá esta cosecha de frutos lentos,
el que desciende por mis párpados aquel patio, la parra, el limonero, las luces exiguas de las noches sin fiesta, las voces
que van mudando hacia otros cielos.
Alicia Pastore Foto: Mi casa en Mocoretá (Gustavo Tisocco)
No en vano, bajo el cúmulo del peso de la vida destilás maravillas de luz y de ternura con versos que son como plantas de nísperos a las que la infancia va trepando y trepando. No en vano, te lastiman las injusticias todas y andás por esta vida sembrando amaneceres y algunos alumbramientos claramente abismales y hasta algunas manzanas que saben a veneno. Porque sos un poeta con las agallas puestas y un ser que resplandece cuando todo se apaga y sos el que saluda a los niños que nacen con la mano dispuesta a prestales apoyo. Te canto en este día en que los años cumples, cumplidor de promesas, difusor exquisito, te canto y es mi canto tu canto bendecido por los pájaros todos del cielo que te habita.
Celebro la aparición de "Rostro ajeno" de la colección Summa de Editorial Vinciguerra, libro donde aparecen poemas ya editados en libros anteriores cuyo tema fundamental es la nostalgia de todo lo que fue en mi infancia. Rostro ajeno, que es un verso del primer poema del libro, viene a traerme seguramente nuevas emociones. Un abrazo Gus.
Comentario de Anny Guerrini sobre mi libro "Desde todos los costados"
Al leer el libro “Desde todos los costados “ de Gustavo Tisocco , tuve la sensación que quizás no sea en vano penetrar “desde todos los costados” a la peligrosa aventura del poeta, quien plasma las funciones y formas líricas con las más hondas posibilidades de la existencia humana, porque “El poeta es el gusano horadando la manzana hasta engullirla”.
Es en los recuerdos de la infancia, verdadera tierra en la cual se aferran nuestras raíces , donde Tisocco en un lenguaje directo y a veces simbólico nos cuenta del abuelo Pedro, de la abuela Aurora, del pueblo con sus calles de tierra, del río saltarín, el juego a la escondida y el gato con botas donde “ La inocencia transpira animales enjaulados”. Y justamente allí, en esa caja de Pandora , que son los recuerdos, nosotros , lectores, descubrimos como Orfeo , a través de sus versos que a la vida hay que crearla. Porque la palabra poética revela lo no revelado, ese refugio último donde ser y existencia dan sentido a todo lo creado. Ya Blanchot dice: “ Quién escribe está en el destierro de la escritura: allí está su patria…”
“No debe ser en esta sombra/ en este árbol/ en ese nido/ que naufragué mi vuelo” . El poeta Richard Bly nos dice que la sombra es “ la gran bolsa que arrastramos a nuestras espaldas” , y que sólo el encuentro y la reconciliación con los aspectos negados de nosotros mismos nos darán la libertad , sólo “Entonces me torno bosque / y soy viento/ final retorno”.
Los chinos enfatizan el símbolo del “ying-yang” que nos muestra la parte negra (sombra ), y la parte blanca (luz), unidas formando un círculo que representa lo femenino y lo masculino. Esa unión entre lo negativo y lo positivo dan origen a nuestra personalidad , o mejor aún, a nuestra humanidad. Si no estuviera la dualidad de lo oscuro y la luz en nosotros ¿cómo explicar entonces los “niños sin nombre lloran ausencias” “ y sus madres gritan” “La poca memoria de los que salvándose se quedaron en la barca” . Aristóteles nos dice que todas las artes deben producir una catarsis, sólo así mediante las emociones que nos sacuden desde la obra realizada se puede alcanzar la liberación o la purificación de las pasiones.
Nadie, en mayor o menor grado, escapa de cargar con su cruz . Cada uno de nosotros asumimos esta carga existencial de diversas maneras , pero “Nadie grita como grita el poeta” nos dice Tisocco, porque “Si el poeta no es grito es un famélico fantasma sobreviviendo” .
Y al grito del dolor le sigue el fuego del amor. Hay momentos de nuestra existencia en que amor y dolor, luz y sombra, vida y muerte son el resultado de un tiempo detenido, tiempo hacedor de una cosmovisión donde pasado y presente se conjugan e implican mutuamente. “Una tarde en el río/ me empapé de esencias / y descubrí espasmos en el agua/ Tu piel de dueño/ hizo de la mía / ofrenda , candoroso goce .”
Tal vez lo esencial, aquello que nos salve, sea realmente el amor, porque el amor siempre es esperanza, aún en la sombra. Quevedo dijo: “Polvo serás, más polvo enamorado”.
“Sólo tu licor/ para beber el encanto aquél/ escapar así, / del inclemente frío / Recostarme / en el otoño de tus ojos / y amar/ las hojas caídas”. Cuando el amor compromete nuestro ser y existencia, somos entonces capaces de recorrernos “desde todos los costados” y aunque el dolor nos haya fragmentado y nos origine desgarramiento , siempre podemos ahondar en nuestros despojos y descubrir que no todo está perdido. Y esa revelación, será el camino que nos lleve hacia la belleza y la creación, verdadero sentido de la vida.
“Respirar hasta la asfixia/ y culminar/ barco errante/ Ser del viento/ la hoja,/ sobreviviente del tiempo aquel./ Llegar así al designio :/ No ser ceniza / sino vuelo,/ audaz cumbre.”
Gracias , querido Gustavo Tisocco , porque tu libro me hizo recorrer todos mis costados y aceptar que soy sombra y luz , simplemente un ser humano, o tal vez sólo una poeta sobreviviendo. Fin del 2010
Habita en él, una historia única, la propia. Trasmutó la misma con grandes vuelos de su palabra escrita.
En cada verso, desnuda el alma pues el olvido, no existe y honra con él momentos vividos.
Y plasma cada detalle de infancia en su Corrientes naranjos abuelos juegos parques viajes.
Celebra la vida con la profesión elegida. Ama, es libre y comparte hasta el aire. Grita silencios y en sus ojos un pedazo de cielo lo ilumina.
Conserva intacto su perfil bajo teniendo motivo para alimentar su ego, y destaca a los mas pequeños, para que enriquezcan su estima, en silencio, sin duda.
Es agradecido humilde, códigos que lo hacen grande.
Respeta a todos, admira sus maestros y hace upa a quienes intentamos crecer.
Sus obras humanas son anónimas y es distinguido por dar sin límites sin discriminación alguna, sólo con su ejemplo enseña que registremos al otro.
Ha llegado a la vida con mucho conocimiento, por ello parece que su día cuenta con más horas que la de todos.
Es un maestro injertado en un cuerpo humano. Y este mes cumple años!!!
La reina del piano-bar para inmigrantes primero me cubrió de rosas, luego me sopló en la nariz y, al fin, me chupó la mente. Ahora, a veces, soy caña; a veces soy guijarro, pero siempre hago el graznido de la corneja al oír el ronroneo de otro vecino de taburete que va de Mick Jagger.
HONKY TONK QUEEN
................. Per a Gustavo Tisocco La reina del piano-bar per a immigrants primer em cobrí de roses, després em bufà el nas i, al capdavall, em xuclà la ment. Ara, a voltes, sóc canya; a voltes sóc còdol, però sempre faig el cucleig de la cucala en sentir el ronquet d’un altre veí de tamborinet que va de Mick Jagger.
Entrevista que me hizo la revista "El escarabajo" mayo 2010
Cuando llegamos, ya el escritor nos esperaba con esa serenidad que lo caracteriza. Preparó un mate para acompañar unas masitas que nosotros habíamos llevado y entre sorbo y sorbo, la entrevista se fue dando de manera espontánea; aún y cuando teníamos algunas notas hechas con anterioridad:
R- Leyendo tus poesías uno intuye una infancia dichosa en Mocoretá. ¿Podías describir tu pueblo y las tempranas amistades?
G- Bueno, Mocoretá queda al sur- este de Corrientes, un pueblo de diez mil habitantes. Hasta ahora, sigue teniendo diez mil habitantes porque muchos de los que nacieron allí han partido del pueblo. Es un pueblito con calles de tierra, está rodeada por el río Uruguay y el río Mocoretá, así que es un pueblo que tiene mucha magia. En nuestra infancia allí andábamos en bicicletas en la calle, jugábamos a las bolitas, la gente dormía con la ventana abierta, con la puerta abierta, muy inocente todo; y así se mantiene, creo. Mis primeras amistades, bueno, amistad a nivel de escuela, sobre todo, por ejemplo, en la secundaria éramos veinte de los cuales catorce habíamos sido compañeros de la primaria. En esa época había una sola escuela primaria, ahora no, y una sola escuela secundaria. Si vos no repetías el año, terminabas el colegio con tus mismos amigos de siempre. Allí generas vínculos importantísimos, casi todos amigos, es decir, más que compañeros, porque la verdad, siete años de la primaria más cinco de la segundaria culminas siendo amigos. Tanto así, que hace veinticuatro años que nos recibimos, el año que viene se cumplen veinticinco y todos los años el veintiséis de diciembre nos reunimos. Hasta hora vamos trece o catorce todos los años a la reunión. Así que, esos son mis primeros amigos.
R- De tu familia ¿Quién influyó más en tu formación?
G- El que más influyó… ¿en mi formación literaria?
R- En tu formación literaria e, inclusive, en la profesional
G- En la literaria, sobre todo, un tío mío que se llama Jorge. Que se llamaba, falleció a los treinta y tres años. Era profesor de lengua y literatura y tenía una biblioteca enorme, sobre todo de poesía, le gustaba mucho la poesía. Él fue el primero que me dio un libro de Alfonsina Storni, que fue el primer libro de poesía que leí. A partir de allí, se me dio por leer mucha poesía. Por eso Alfonsina Storni es tan importante para mí. Y en la parte profesional, la verdad, la crianza que me dieron mis viejos, mi papá y mi mamá, los dos hicieron que yo sea lo que soy hoy en la vida y que acepte los que soy hoy. Porque ellos aceptaron siempre lo que yo elegí, y me enseñaron que mientras uno no dañe a otra persona, tiene que elegir su camino. Así que, en lo personal, eso.
R- ¿Recordás que fue lo primero que leíste de Alfonsina Storni?
Mira, no recuerdo cual fue el primer poema. Siempre me acuerdo del primero que me quedó grabado, que me impacto, ese que se llama “Dolor”, que dice: “Quisiera esta tarde divina de octubre/ pasear por la orilla lejana del mar/ que la arena de oro, y las aguas verdes/ y los cielos puros me vieran pasar” la que habla de su suicidio. Ese fue el primer poema que me impactó, y otro que también, ese que dice: “Tú me quieres alba/ me quieres de espumas/ me quieres de nácar/que sea azucena/ Sobre todas, casta. / de perfume tenue/ Corola cerrada” Ese poema me encantó.
R- ¿A que edad llegaste a Buenos Aires?
G- A los 24 años, más o menos
R- ¿Pensás que la gran ciudad impactó de alguna manera tu obra poética?
G- Yo creo que si, que impactó porque, culturalmente, cuando uno se acostumbra a vivir en una ciudad, influye mucho en la poética. Igual, no perdí mucho de mi pueblo, porque escribo sobre la infancia. Eso, como te decía, lo que influyó en mi, más que en la poética, fue el poder relacionarme con otros poetas. Empecé a asistir a encuentros literarios, a talleres, a café literarios, eso te da la gran ciudad. Porque la verdad, en Corrientes cuando yo estudiaba, no había tanta relación con otros poetas y ahora, eso es lo que te da la gran ciudad. Relacionarme con otros poetas y así seguir avanzando.
R- ¿Qué fue lo primero: la medicina o la poesía? ¿Cómo lo has podido compatibilizar?
G- Lo primero fue la poesía. Recuerdo que en primer año, gané un concurso de poesía que había en la escuela, un homenaje a San Martín y a partir de allí seguí escribiendo, o sea, que siempre la poesía estuvo. Y la medicina fue una decisión de los últimos años de la segundaria, cuando uno comienza a pensar qué estudiar y la verdad, me atraía mucho la parte médica, sobre todo en ser neonatólogo, que es lo que soy hoy. ¿Compatibilizar?, la verdad, trato de no escribir nada sobre medicina, salvo algunas excepciones. La compatibilidad es que las dos me apasionan, las dos me llenan, me dan alegría, digamos. Lo que si, una me da de comer porque con la medicina cobro un sueldo y con eso me mantengo, y la poesía me alimenta el alma, como digo yo.
R- Tu profesión, como neonatólogo, está siempre en el límite entre la vida y la muerte. ¿Cómo puede absorber un sensible poeta los golpes inesperados de tus casos que no salen como era de esperar?
G- Creo que, la neonatología está más al límite de la vida. La mayoría de los bebes que nacen, aún los prematuros con 500 o 600 gramos, en un 80% salen bien. Algunos con secuelas de algún tipo; pero salen vivos. el otro 20% yo creo que la muerte es parte de la vida, y aunque suene triste esto del recién nacido, yo creo mucho en la filosofía oriental, que habla de que uno tiene que pagar un karma en la vida. Yo creo que , hay gente que vive toda su vida y no pudo pagar todo su karma, muere y se va a reencarnar en otra vida; pero, la filosofía oriental dice que los niños que mueren es porque habían culminado su karma en la vida anterior, y se van para pasar a otra instancia. Yo creo mucho eso y a eso me aferro. Yo no podría, por ejemplo, ser pediatra, porque la muerte en un nene de 3 o 4 años es más dolorosa, ya sus padres lo alzaron, le dieron de mamar, le enseñaron a caminar. Es totalmente distinto. Cuando muere un recién nacido, lo veo también, la familia, sufre en un primer momento, pero no es un sufrimiento como cuando el niño es más grande.
R- Recuerdo la “Carta a un joven poeta” de Rainer María Rilke a Franz Xaver Kappus. ¿Tendrías algunos consejos para poetas en ciernes?
G- Sobre todo, primero, que lean mucho. Leer es la base de la poesía, me parece. Leer te ayuda a superar tu escritura y a inspirarte, también. No creer que se llegó al límite de algo sino siempre tratar de crecer, por más trayectorias que se crea que se tiene. No apurarte, por ejemplo, a editar un libro, siempre tratar de corregir, corregir y corregir hasta que uno quede satisfecho con la obra que se va a presentar. Una vez que una obra esta hecha libro, va a ser leído por otros y se supone que el lector va recibir lo mejor que vos pudiste dar. Otro consejo que yo doy, esto más comercial, no regalar la poesía. Antes se decía: “la poesía se regala“. Yo creo que no se regala, no es un souvenir de casamiento, la poesía. Si uno la toma con responsabilidad y amor, uno le pone esfuerzo, le pone trabajo y todo su tesón, todo su trabajo, debe ser recompensado. No podemos pretender que la gente valore la poesía si el propio poeta no la valora.
R- Esto me lleva a otra reflexión, los que estamos en la poesía, sabemos que “la poesía no vende” ¿qué esperas de ella?
G- -Pausa- Lo que espero de la poesía a nivel personal, yo creo que, como una vez lo escribí, es un pasaje a la eternidad. De alguna manera, uno al escribir y dejar sus escritos ya sea en papel o en libro, cuando marchamos de alguna forma quedamos. Yo creo que el poeta tiene el don de expresarse y tiene que usar ese don para decir lo que le duele, lo que pasa alrededor de uno. De allí a que es tan importante para mí la poesía social. No sólo de amor, lo lírico, está bien, yo también lo hago. Pero yo espero que la poesía sirva para un fin social.
R- Hablando del tema de la difusión, de las nuevas tecnologías ¿Apostarías al libro virtual? Y en lo personal ¿Cuál sería el futuro del libro tradicional?
G- A mí, particularmente, me cuesta mucho leer poesía de Internet, leo si poesías sueltas. Pero, de un libro virtual, se me hace arduo. Creo que no hay nada como tener la poesía en un papel.
R- ¿El libro tradicional entonces, para vos, tiene futuro?
G- Si, para mí si. Lo cibernético sirve mucho para difundir. Pero el libro tiene todo el futuro. Tener un libro en las manos es distinto.
R- ¿Gus, cómo y cuándo llega la inspiración? ¿Tienes algún método o ritual al escribir?
G- No, yo creo que la inspiración llega en el momento que tiene que llegar. Si hay cosas que ayudan como: ver un cuadro, escuchar música, algo cotidiano, son cosas que ayudan a la inspiración; pero, ella llega cuando ella quiere. Yo, habitualmente, escribo más de noche, que es cuando supongo que me llega mejor la inspiración. Pero aprendí con el tiempo, porque en una época escribía todas noches y todas las noches me inspiraba, hasta que llegó un tiempo que, como por dos mese no pude escribir y me entré a desesperar. Y allí aprendí que hay que esperar de la inspiración el momento adecuado.
R- Algo que muchos se preguntan ¿Cómo es un día en la vida de Gustavo Tisocco? ¿Cómo se pueden hacer tantas cosas a la vez?
G- -Risas-. Bueno, te hablo más de la semana que del día a día, porque en la semana hago dos guardias que son lunes y jueves. Las guardias de neonatología son de 24 horas y después tengo días libres, uno por ejemplo para compartir con mi pareja, que es importante en la vida de todo ser humano. Pero habitualmente por las mañanas es cuando más libre tengo para mi solo, es cuando le doy lugar a la poesía. Ahí es donde generalmente cargo poemas para la página o todo lo que tenga que hacer con poesía. Tengo la suerte de trabajar dos días a la semana y el resto lo tengo libre.
R- Esta es una pregunta personal que viene anterior a cierto periplo que hiciste por Latinoamérica ¿Cuáles son las mayores satisfacciones que te ha dado la poesía?
G- Primero, poder relacionarme con otros poetas, es un ambiente mágico, con sus pro y sus contra, como en todo ambiente. Pero poder relacionarme con otras personas, que tengan la sensibilidad parecida a la de uno, eso es mágico. Y además poder dejar escrito lo que uno siente.
R.- Sabemos que has participado en encuentros poéticos internacionales. ¿Puedes contarnos algunas vivencias o anécdotas de viaje?
G- Participé, si, en dos encuentros uno en México y otro en Perú. De las dos tengo distintas experiencias, la de Perú, me demostró que no todo encuentro internacional, como uno cree, es maravilloso. La verdad, le faltaba mucha organización, no se valoraba la poesía, no se valoraba al poeta. Fue más comercial que otra cosa. Voy a hablar del de México, un encuentro maravilloso, organizado por el poeta Roberto Resendiz Carmona. Fue un encuentro donde realmente se valoró a la poesía y al poeta. Me dio la posibilidad de conocer poetas de todas partes del mundo: habían muchos de Latino y Centroamérica, de España y de otros países. Y bueno, como experiencia, fantástico. Este tipo de encuentros amplia el universo de gente que conoces, logras tener contacto para otros encuentros literarios, para antologías, que fue la idea que surgió después a partir de ese encuentro. Como anécdota, que en Perú eran tres días de encuentro y el primero se fue en discursos y más discursos en honor al que lo organizaba y declaraban ciudadano ilustre de la ciudad. Era una cosa de ego terrible. De los cinco argentinos que viajamos, nos dieron cinco minutos para leer un poema cada uno. Allí nos sentimos totalmente desvalorizados. Lo que más me llamó la atención en México es que te pagan el hotel, los traslados, las comidas, te llevan a las escuelas a leer. Te sentís realmente agasajado. Es, por así decirlo, eventos para ellos muy importante. Cosa, que por ejemplos, aquí en la Argentina, estamos acostumbrados a pagar la inscripción, el pasaje, el hotel. Son encuentros interesantes, bien organizados acá; pero, me llamó mucho la atención en México como se valora de parte del Estado, el evento fue subsidiado por la municipalidad de Zamora.
R.- ¿Cómo definirías la literatura latinoamericana actual, y en especial la poesía?
G- Creo que, muy rica. Con diversos tonos, diversos matices. Una poesía que, sobre todo en los poetas que yo admiro mucho; se tornó muy social, Es importante para mí que la poesía sirva para algo. Es una poesía que crece a diario, constantemente. Hay más gente que se compromete con la escritura y no que sólo escribe por escribir. Creo que la poesía no va a morir nunca. Qué se tornó como un medio de salvación. Hay mucha gente que escribe para salvarse, se está dando eso, creo.
R- ¿Cuál fue la idea primigenia de “Mis Poetas Contemporáneos”? ¿Cubrió tus expectativas?
G- Si, lo primero fue difundir a los poetas conocidos, mandé treinta o cuarenta invitaciones. La idea era difundir la poesía de otros y no la mía, yo tengo mis blogs, me difundo y me recontra difundo, pero creo que quedarme con sólo eso era egoísta de mi parte. Ya era pensar en mi poesía y no en la poesía. El blog fue creciendo a medida que llegaba más gente, los poetas que llegaban invitaban a otros y, bueno, superó mis expectativas. La verdad, a la larga se volvió un sitio bastante visitado que a mi me llena, conocí a muchos poetas, a mucha gente a través de la página. Cuando fui al encuentro de México, por ejemplo, la gente me conocía por esa página de Mis Poetas Contemporáneos. Era más conocido no por mi poesía sino por la página. Fui buscando nuevas vertientes como el tema de las entrevistas, el tema de Los Poetas Ausentes, Los videos Poemas. O las traducciones de Pere Bessó al catalán, las traducciones al ingles. Siempre tratando la difusión de la poesía.
R- ¿Qué lecturas recomendaría?
G- En realidad, yo como poeta, me inspiro más leyendo prosa. Recomiendo “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago y “El Perfume” de Patrick Süskind. Y dentro de la poética recomiendo a mi querida Edna Pozzi, a Jorge Estrella, Ariel Madrazo y a otros autores conocidos como: Octavio Paz, Dylan Thomas, Cesar Vallejo, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Olga Orozco, Jorge Boccanera, Roberto Juarroz y Constantino Kabafis
R- Bueno, llegamos a la última pregunta; Doctor Tisocco ¿La poesía es curativa?
G- La poesía si, cura, sana. Digamos. Yo creo que es curativa por el solo hecho de proyectar como poeta lo que siento. Te ayuda a ver el mundo desde la perspectiva mágica que es la escritura. Sirve mucho más que otros medios a los que estamos acostumbrados, por ejemplo la televisión, que está tan manoseada. La poesía siempre salva, la poesía de hoy y la poesía de siempre. Gustavo Tisocco Entrevistado por Ricardo Juan Benítez y Andrea Álvarez
“Desde todos los costados” de Gustavo Tisocco, 2008
Para escribir este poema deberé pensar en tantas cosas como barcos convertidos en duendes voces mutiladas por el insomnio recuerdos que se trepan a los árboles de la infancia y tesoros ocultos en el crepúsculo de los sueños
Para escribir este poema deberé pensar en las palabras que se adueñan del latido melancólico de la tarde los exilios y la belleza meciéndose en el columpio de los anhelos compartidos y las manos solidarias que habitan los costados de la vida
Para escribir este poema deberé pensar en las aventuras nacidas en la cuna de un niño mago en el inventario de mundos paralelos en la forma de mirar y ser digno más allá del tiempo y en las huellas infinitas de un poeta extraordinario
David Antonio Sorbille 23-05-10 Foto: Gustavo Tisocco
Palabras sobre mi libro "Cicatriz" por Cecilia Ortiz
CICATRIZ
Poemario de Gustavo Tisocco
Los caminos desparecen, las fronteras cambian de lugar, las cicatrices perduran. “Mi corazón/ es una casa vieja” dice, Gustavo Tisocco, al comienzo de su poemario.
Una gran cicatriz entrama poemas, dolor presente; dolores personales y dolor por “Sabido es que estos bárbaros/ aglutinan fortunas/ trofeos, tesoros…” Es certeza “El amor/ se mete/ en los huesos”. Los huesos duelen, se quiebran, astillan, los verdaderos. Los otros, los huesos metafóricos se enlazan con el dolor de una manera diferente. “El foso es para suicidas (…) aquí hay cadáveres honestos, sueños deshechos…”
La voz poética de Gustavo pide “Rescátanos” a todas las voces de sus contemporáneos. Soy una contemporánea que recorre su poemario y puedo introducirme mucho más abajo de sus palabras. Allí donde mis huesos se mezclan con toda la sangre y siento como él “estos zapatos que visten abismos” y por más que use tacones muy altos no consigo tener la altura suficiente para no ver “la hoguera que siempre espera” Gustavo me alienta, da alas a mi sentir y aunque sea “parte del entierro” uso “estas ganas de ser pájaro”
El poemario me lleva y trae “entre osadías” y me dice “Eres gladiador”. No es la arena de un circo milenario pero siento que como poeta la realidad me rodea, el pasado brota con sus fantasmas tan reales y la salvaje que me habita olfatea “Aunque la sangre no veas” Paloma, cóndor, gaviota, poeta, somos reales e imaginados, en vuelo “los ojos desorbitados” En vuelo alto o rasante vamos “de puerta en puerta”, leemos donde no hay palabras y la vida derramada de los que no están “indagan mi corazón despistado y tenaces infligen heridas”
Sí, Gustavo, esta cicatriz la sufro, contemplo sus bordes que tardaron mucho tiempo en unirse, tanto que la puedo palpar con los ojos cerrados. Está en mí también. “Me crecerán alas, lo sé”. Tu voz ayuda, me dices “mi promesa de seguir el rumbo”, sé que aunque “Ahora/ todas las manzanas/ que nos ofrezcan/ saben a veneno” no nos detendremos. Somos testigos, protagonistas y el poder de la palabra no recubre, es armadura, escudo, lanza. Tu Cicatriz, es mi Cicatriz. Invisible para algunos. Reveladora para los que no tienen su copa vacía.
“Paisaje adentro”de mucha vida interior, es un aproximado concepto para decir que así es la poesía de Gustavo Tisocco. Joven poeta nacido en Mocoretá. Corrientes. Es médico pediatra neonatólogo y supo visitarnos en la Escuela 18 de San Martín, en las reuniones del taller literario Mario Bravo. Publicó los libros de poemas “Sutil”; “Entre otros soles y sombras”; “Paisaje de adentro”; “Desde todos los costados”, el poemario “Cicatriz” de la colección Summa y los C D “Huellas”en 2005 y “Intersecciones”, de cuidada presentación y “Tenaz anhelo”entre otras publicaciones. Son poemas dirigidos “A los que aman / A los que me acompañan / A los que están y estuvieron”... dice el autor. “Corazón de Níspero”, es un C D y se aproxima a una antología muy sustancial de los textos de este poeta, con una acertada declamación del actor Orlando Carrafiello y la producción general de Rosana Silva. El costado social de los poemas de Tisocco expresa en su “1978” “en el cielo de mi pueblo / globos y palomas / entre túneles y sombrías cárceles / sangre y dolor”... Quizás se identifique con esta aseveración...”Hombre de sal / mi desamparo no tiene orillas / Este mar en calma es simple naufragio”. Una poesía que parte del nacer, de tomar el presente como un todo y orientarse a un futuro incierto. El caudal de la esencia poética de Gustavo Tisocco creo que se refleja no sólo en sus poemas, está muy presente en su hacer solidario de su página colectiva llamada “Mis poetas contemporáneos”, como él la tituló y que generosamente la da a conocer, para compartir.
Palabras sobre mi libro "Desde todos los costados" por Irene Marks
GUSTAVO TISOCCO : Desde todos los costados
En este libro, como su nombre lo indica, el yo lírico se sumerge entero en la poesía, y emerge en la más absoluta desnudez, la de lo recóndito, lo externo-interno.(“El poeta /es el gusano/horadando la manzana/hasta engullirla”). Moramos aquí en lo pasado-presente, la nostalgia que es dolor y fue alegría, la denuncia social. Hay diversos niveles de lectura, “costados de adentro” y de afuera. Los poemas, que en su mayoría no llevan título, muestran una temática definida que además se ahonda en sugerencias y remite a otras dimensiones. El mensaje, no obstante, se comunica en forma directa: lo sentimos porque se emite con claridad desde un mundo de visibilización y animización de todo lo viviente, desde una conciencia de la energía que late en las rocas (“una piedra / y todo el tiempo que fue”), los animales (“la inocencia transpira/animales enjaulados”), la naturaleza (“una gota de río/la caricia del sauce”) y también en el otro (“No sé /si hay grandes poetas,/sí grandes identificaciones.”).Con el otro el poeta anuda su lazo magnético al compartir-nos profundas vivencias y hacernos partícipes de su mirada que hurga en lo que duele y para la que no existe el grotesco, sino lo humano. En el poema Para escribir un poema de veinte hectáreas, al que le pondría por título Arte Poética, advertimos la enumeración de los elementos que componen su poesía y afortunadamente, no se busca distraernos con fuegos artificiales ni juegos de palabras. La simple enumeración produce el efecto de dardos musicales que dan en el blanco hasta que el mismo blanco desaparece y se crea un nueve orden el de “Todos los costados”, liberación de formas estériles. Quien canta no piensa al hacerlo en su voz, simplemente fluye con la corriente poética(“Dejarse llevar como una veleta”) que nos lleva a donde habla el corazón (”Que tenemos un país herido no debo olvidar”). La infancia, tratada con gran ternura, cuando es la propia , se vincula con la magia del pueblo natal, la presencia del río, el misterio del “niño de rizos azules” que acecha desde la leyenda, el abuelo contador de historias de piratas y la ausencia del hermano amado , que se evoca en los juegos compartidos. El poeta logra conservar la mirada de la infancia, la vuelca en sus palabras (“trepar la planta de nísperos…Sólo guardo/mi corazón amarillo/que me salva”). También se habla con frescura del despertar sexual (“buscaba el roce/del niño aquel/mi caballero”), conservándose la valentía y la fuerza de lo que nace (“transitas la osadía de vivir entre huracanes”). Hay asimismo una conciencia del devenir del ser a través de los tiempos, donde la reencarnación asoma, no ya como tema, sino como recuerdo que golpea (”Esa mujer que me observa desde el cuadro/he sido yo”). Sin embargo, el yo lírico se define como pura esencia, como el que se niega a perder la mirada auténtica de la infancia (”soy el triste vagabundo/que perece en los hielos”).
Y llegamos al ámbito social, el costado de afuera, donde el yo lírico penetra en los pozos de la alienación (“ya en el hormiguero/no puedo escapar”). En su denuncia, hay una profunda advertencia y crítica de la hipocresía (¿De qué sirve ahora acariciar al muerto?/Si antes pidió pan,/un abrigo,/que manifestemos por su ausencia,/que gritemos su nombre”; “Siete años tardamos en escuchar los gritos”) y la indiferencia (“los vecinos quedamos sordos/- o quisimos serlo / y nunca más escuchamos nada”).Ante todo, su alegato apunta a la individualización de los que sufren, a la importancia de lo humano (“Volver atrás y no ser número”). La valorización de lo sencillo, lo esencial, nos golpea (“Bello arte el de amar/entregar lo que se pueda”) porque lo conmovedor está en el heroísmo cotidiano de quienes viven para el otro (”Tu hijo te aguarda de noche,/ tu pan lo transforma en príncipe”). También la unión totalizadora del amor de pareja, expresada magistralmente en el poema “A Sergio”( “y me hechizas inmortalizándome”) y su intensidad que es lo más parecido a lo eterno. En síntesis, un libro de energía liberadora (“Gritar,/dejar salir al lobo/ y retornar al silencio.”), una palabra dolorosamente viva, escrita con sangre , como él lo dice claramente (“Gota a gota/ iré aflorando sangre”)
Cicatriz, un libro abierto al dolor (tríptico dedicado a su autor Gustavo Tisocco)
I
La casa vieja en su dolor de escarcha deja soñar al niño, con su abuelo Pedro ¡Lo robaron los piratas! dice…de eso tengo la certeza Porque hay ventanas en el muro Porque lo escondieron entre los trofeos Ellos, si, los bárbaros Se lo llevaron dentro de un sueño
-Del cráneo al estrágalo el amor moldea-
Afuera hay sol Y hay cadáveres honestos ¡No te acerques que puedes caer dentro del foso que guarda el aljibe! ¡que puedes caer, junto a los honestos!
..... …madre, estamos ya en el foso con los sueños desechos y hermanos torturados…
Rescátanos
Afuera llueve… rescátanos…
-Del cráneo al estrágalo el amor moldea-
La niña que come en la ventana no es un pájaro El niño que come en la vereda no es un perro, no
-la intemperie es parte del exilio y la sin-razón-
Juguemos en el bosque si la bestia no esta
II
Vino a visitarme hoy Manuelito, el pobre muerto Lo vi libre Arraigado en el eterno fluir que da la luz Sus ojos azules guardaban aun la promesa de la eternidad
III
No habrá primera palabra ni canción de cuna ni primeros pasos, no habrá, no
La niña que come en la ventana no es un pájaro El niño que come en la vereda no es un perro, no
Alguien escribirá un cuento de navidad y ya no habrá espera.
Este cuerpo: -vísceras-besos-dientes-humo-destrozo-ilusión-navaja- Es muñeca rota Es muñeca muerta
Este cuerpo desparejo Este ser nadie sobre esferas secas
Salgo de mí El sendero de cristal sangra destierros…y llueve
Siempre llueve en mi intemperie
-Del cráneo al estrágalo el amor moldea-
No habrá primera palabra ni canción de cuna ni primeros pasos, no habrá, no
Madre recátanos
Siempre llueve en mi intemperie
Este tríptico resume la sensación que me dejó tu libro y ya ves no fue a parar a un cajón, sino al estante de mi biblioteca, pero antes viajó en mis ojos todo este tiempo desde que tuviste la gentileza de regalármelo, hasta el día de hoy en que te lo devuelvo, en palabras. Un abrazo en la poesía de Milagros Rodríguez
Palabras de Fanny Jaretón en la presentación de CICATRIZ en Villa General Belgrano
CICATRIZ
Cuando Gustavo Tisocco me pidió que le presentara el libro sufrí una suerte de dicotomía, por un lado experimentar aquello nunca digas de este agua no has de beber; porque soy de las que piensan que los prólogos en los libros de poesía no acompañan y que además en la mayoría de los casos los presentadores hacen su florido discurso para mostrar sus galas desde el egoico aprendizaje-que no necesariamente el conocimiento es a la sabiduría- dejando muy atrás al libro al escritor. Pero en este caso puntual, me dije, me permitirá ser consecuente con mi pensamiento, digo: ser honesta con uno mismo. De eso se trata el libro de Tisocco, es fiel a la estética y a la honestidad. Trasmigra de cuerpos en cuerpos, puja a la palabra y en la lucha logra el poder de la ósmosis, no sabés hasta dónde el escritor y hasta dónde el Hombre. Y no voy a hablar desde la razón, cuando tantas veces es la razón la que nos pierde; voy a hablar del impacto que me tomó cuando contacté su primer libro (digo primero por orden ordinario) Al terminar de leerlo, me preguntaba y cómo será este hombre, cómo su infancia, cuales sus carencias, sus alegrías. Y le escribí y él desde la humildad que le caracteriza me respondió todo. Y entonces es ahí que se conlaza el término de la amistad. Cuando uno toma contacto con su obra/con él es lo que se genera, ese sentimiento del íntimo aprecio. Hace un par de meses sentí el impulso de la maternidad, y lo primero que se me vino a la mente fue Gustavo, Gustavo y su poema:
Maternidad
Ni cabellos negros ni rubios asoleados o rojos rutilantes. No habrá canciones de cuna ni un hada madrina en el viejo cuento, nunca promesas de navidad. No habrá primera palabra, ni primeros pasos, ni despertares nocturnos.
Y hay en mí úteros vacíos, espermas nostálgicos y alumbramientos abismales...
Luego, me piden que coopere con una causa de filantropía y otra vez digo su nombre, sabiendo que solidariamente me va a responder él y sus poemas, porque en todas sus voces también explota esa granada encendida, la poesía social. Y como jugando, a un juego serio, tal dice:
Juguemos en el bosque si la bestia no está. Si el lobo está juguemos a la escondida. Si te encuentran jugarás a la mancha de sangre. Aunque la sangre no veas jugando al gallito ciego. Si ríes, con la venda en tus ojos irás a la ronda de San Miguel. Allá en el cuartel olvidarás direcciones, nombre de amigos y perderás al ahorcado. Una señorita de San Nicolás, que sabe tejer, que sabe bordar no quiere abrir la puerta para ir jugar. Inquieta espera que regreses, pero en la rayuela llegaste al cielo.
Gustavo-el escritor- es un ser rebelde, revolucionario porque ha logrado pararse frente al objeto desde otra perspectiva a la del hombre común. Se molesta, se pica y sin rascarse para adentro se muestra legítimo. En una entrevista me preguntan si el poeta nace o se hace, sin dudarlo: nace, lo demás es una tibia aproximación. Y en Gustavo se puede observar eso. La poesía en él es su manera de vida, está en su naturaleza. Salvador de vidas, tal su profesión médico neonatólogo no se amaina con eso y desde el poeamar nos sigue salvando porque la poesía vino para salvar al mundo. Partos tras partos sudados en sus manos para darse a conocer. Felices de estos alumbramientos múltiples. Decíamos de las voces de Gustavo Tisocco. Me hace creer en la reencarnación, a veces le habla a Alejandra y es Alejandra. Veces a la Alfonsina y el mar, tal su mirada es Alfonsina y es el mar cielo ese vínculo que se vuelve libro y el libro universo. Sigo hurgando minerales en su poesía y me encuentro con esta expiación que hace desde la inocencia del niño, desde el asombro, el lugar más cuerdo de la locura donde está parado para el decir sobre el libro de la memoria, porque es por los niños, los borrachos y los locos que sabremos la verdad y entonces por citar dos poemas donde el verboso en sus dos géneros de niño habla emocionado.
La niña que come en la ventana no es un pájaro, no.
Sin jaulas ella carece de la belleza de estar libre.
El niño que come en la vereda no es un perro, no.
Sus ojos extraviaron la dulzura de quien es imprescindible.
Nosotros escribimos de vuelos y ladridos, olvidamos que en la intemperie la inocencia llora.
Niña afuera llueve, no te acerques al aljibe que puedes caer al foso.
El foso es penumbra, humedad y tragedia.
Niño afuera hay sol, no te acerques al aljibe que puedes caer al foso.
El foso es para suicidas, ladrones y asesinos.
Madre estamos ya en el foso... aquí hay cadáveres honestos, sueños desechos, hermanos torturados. Rescátanos y desenmascaremos juntos a los duendes verdes que habitan entre flores.
Dice Gustavo cuando me invita o me legitima con su amistad y en la confianza, me otorga el privilegio (gracias Gustavo); podés hablar de mis Libros mi Obra en donde estoy compendiado. Sutil, Entre soles y sombras, Paisaje de adentro, Desde todos los costados, Cicatriz ( ¿No son acaso los títulos mismos una consecuente poesía?) Siento que en realidad él escribe un largo poema… que la obra en realidad es esta consecuencia donde se construye cada día, tengo aquí que decir de Cicatriz, herida honda que nos deja sin sangre pero con tallos, este es el mensaje que yo recibo, hacer, ya sea de los poemas amorosos o los neurálgicamente tristes un canto de celebración, ¿es que acaso no podemos quedarnos extasiados tal su pureza? Seamos capaces de disolvernos, fundirnos, embriagarnos en esta unidad que rescata a la vida y su misterio, esa Celebración.
Los invito a comprar el Libro de Gustavo Tisocco, Cicatriz; he aprendido que lo que se regala, no tiene valor. Repito: Lo que se regala no tiene valor. Y que este libro cuesta caro, aquí no se llevan un libro de poesía más, aquí una voz que se destaca y abrazado a su lomo un amigo para siempre.
Hemos hablado de voces, porque todas las voces se representan en él y con él, lo hagamos.
Cuando mi Príncipe me despertó del sueño más de siete enanos nos juzgaron.
Desde ahí, ese beso es mi gloria.
Ahora, todas las manzanas que nos ofrecen, saben a veneno.
Vino a visitarme hoy Manuelito, el pobre muerto. Trepamos nostalgias y viejos avatares, persistimos en la osadía de reír pese a todo. Lo vi libre arraigado al eterno fluir que da la luz. Me percaté que persisten aún sus ojos azules. Exploré en su espacio la eternidad. Hoy vino a mí mi amigo muerto, pero el pobre soy yo.
Gracias por este momento de Celebración de poesía, de amistad.
Comentario sobre mi libro CICATRIZ realizado en El Periódico DESDE BOEDO
CICATRIZ Gustavo Tisocco - Editorial Vinciguerra - Buenos Aires, 2009
Este tipo viene de extramuros. Es correntino y algún sapucái perdido en la inmensidad de la urbe porteña lo debe conmover cada tanto. Gustavo Tisocco comenzó de joven con la aventura de la poesía y hoy, capturado por el despiadado avance de la tecnología, tiene su propio “blogspot” (con perdón de la palabra). En Cicatriz, los trazos poéticos del autor despiertan memorias perdidas. El poeta agita, reclama y hasta reprocha. No son metáforas al pasar. Sus palabras taladran el indigno olvido. En este trabajo conjuga el amor que “se mete en los huesos” con recuerdos quebrantados por el espanto, entre “globos y palomas” y aquellos “gritos de algarabía en un estadio lleno de ilusiones y mentiras…” y las “abuelas tenaces” en el terror impuesto de 1978. O la metáfora-imagen del abuelo Pedro con los bárbaros aglutinadores de fortunas, trofeos y sangre ajena. En Cicatriz también aparece el amor. Todo costado trágico tiene su contrapartida de pasión. También llega la nostalgia y esas pinceladas de melancolía que, a la distancia, se sospechan presentes en las grietas de la piel y del alma. Pero no todo es patético desencanto ni fracaso eterno. Pese a las heridas y la suma de derrotas, hay en Tisocco una sutil esperanza para que esto cambie de una vez. Una buena coincidencia con el sueño de Raúl González Tuñón.