miércoles, 22 de mayo de 2019

Poema/regalo de Nerina Thomas


GRACIAS NERINA...!!!!



Gustavo  es decir poesía con alas
que nutre las mismas con ángeles
que  recibe a la vida con sus manos
acunando con ellas tanta esperanza.

La luz de su mirada se refleja en todo
una noche oscura, una sala de espera
unos padres que esperan,
de cada vida que se anuncia.

Su visión no tiene límites
como su mismo vuelo
de nadie se olvida, todo lo ve
y lo siente. Misión cumplida.

La suya es distinguida
y si sabemos ver
ejemplo de vida.
Decir Gustavo,
es decir amigo
hermano


© Nerina Thomas

domingo, 28 de agosto de 2016

Comentario de QUEDARME EN TI por LEONOR MAUVECIN


QUEDARME EN TI
Gustavo Tisocco

Dicen que de la infancia/ nunca nos vamos /y sigo ahí/ donde me aferro al río y Gustavo se manifiesta en ese río, el río de su pueblo, el río de la inocencia, el río de la vida, el río de palabras; de palabras que confluyen en poemas que revelan su intima cercanía con ese niño, ese deseo de quedarse, de no partir, de no olvidar y retener lo ido.
Quedarme en ti es un poemario que nos revela la convicción de la poesía en el poeta. Su delicado trazo, su economía de palabras, la búsqueda de lo insondable en la maravilla de lo cotidiano. Gustavo se asombra de la existencia, y abre este abanico de visiones que nos acercan al derrotero de una vida que habla de la infancia, de sus lugares amados, de su amores familiares, del padre que descubrió el mar, de la madre: siempre volveremos a ti / y naceremos de nuevo, y su abuela Aurora con el vestido gris.
Entre las palabras de cada poema queda ese niño- hombre con toda la carga de dolores y alegrías, con la ausencia y el vacío, pero también la completud del amor y su epifanía.
Son los infinitivos en el poema de la página 35 Entender, comprender, saber los que van anudando un camino que le permite al poeta Trascender lo que nos pasa/ para llegar al corazón, trascender el mundo de lo cotidiano, del misterio de la muerte:
Trascender más allá del laberinto
para encontrar las respuestas
a tanta carne, a tanto hueso.
En esa búsqueda Gustavo Tisocco, en medio de la montaña, en ese rincón perdido de Cabana en la sierras de Córdoba (lugar que nos emparenta) encuentra el milagro de la vida después de la muerte y es Leonor Buffo la que le dice aquí estoy, soy ese astro que ilumina el misterio por siempre constelación he perdurado en el milagro del amor.
Gustavo está ahora bautizado de sal /dueño absoluto de su destino aunque se haya vendido la casa, aunque la tristeza perdure para siempre, el poeta resinifica la vida en su poesía, en ese quedarse, en ese decir: “no al olvido”.
La búsqueda de lo absoluto se descubre en cada palabra , en el texto cuidado ,en la armonía de voces y en ese elegir los árboles más altos donde el hombre se atreve sin miedo a los peligros, y Gustavo muestra esa lucha desde donde su ser íntimo se subleva (pág. 58).
Dijo Platón que “un texto produce preguntas, no respuestas” y ese interrogante es el que el poeta deja traslucir en el libro: Gritamos para despertar al muerto-dice- pero ese grito es una alerta, una necesidad de respuestas que se revela con claridad en el poema de la página 93
Indagar / excavar desde afuera dice, Indagar en cada oscuridad dice:
Indagar
Llegar al mismo dolor
Al preciso dolor
Y salvarnos…empezar a salvarnos


Leonor Mauvecin

domingo, 30 de agosto de 2015

Palabras de Josefina Veiga cuando leí en PADUA ES UNA ROSA





Gustavo Tisocco 30/8/15

Recibimos hoy a Gustavo Tisocco un amigo literario  de cariño y de hace rato/ un poeta que captura en su trabajo la intensidad de los aromas terrestres, el aroma del agua, el aroma del verde, del suelo, de la fruta y el aroma de la pasión con que interpreta la vida.
Creemos que la emoción de todos al escucharlo, surgirá,  quizás,  por la necesidad de Gustavo en mostrarnos una verdad poética /descubierta a través de la tarea/ de buscar/ en lo humano y perecedero, lo particular. Gustavo Tisocco cava en el lenguaje la historia, hasta mostrarnos ese equilibrio del poema logrado y seguramente  apreciemos al escucharlo/ que esa lengua única del poema es la de todos; aunque Arielito, el tío Jorge, o la abuela, sean la de Gustavo  Tisocco.
Tal vez podamos contagiarnos de su agua de lluvia/ donde el pez/ es una constante que dice de una vida donde extraviarse en los caminos difíciles y buscados de la poesía/ para encender  primaveras cuando aún es invierno. Gracias poeta.

JOSEFINA VEIGA

martes, 4 de febrero de 2014

PALABRAS DE CARLOS CARTOLANO SOBRE MI LIBRO TERRESTRE

Me consideraba ignorante de tu poesía, ya que había leído sólo algunos trabajos esparcidos en la red. Ahora exclamo ¡cuánto me perdía!    He leído en un santiamén
–devorado diré- Terrestre, y me envuelve una sensación de profunda satisfacción tanto en la carne como en la profundidad. Desde el sensible hombre pez, que exige sumisión, confesiones y sacrificios espirituales, hasta me gustan los hombres tristes, he reconocido, también recorrido, yacimientos íntimos con luces que hasta el momento de leerte, no disponía.

En el trayecto pude comulgar con el silencio y advertir con vos que La Poesía es una celda de luz/ que nos mutila. También Exiliado, te copié al concluir Ahora el acertijo que soy/ no tiene retorno. O comprendí a tu lado, como tantos, la costumbre de rezar por costumbre,/ con toda la rabia/ el desconcierto. Compartí que siempre … el tiempo fue el verdugo/ que cortó la piola. Ante la pérdida, muy bien podría repetir con vos ¿Cómo creer en Dios/ si no sé si el celeste es cielo/ o sólo un hueco de pájaros que perdieron los ojos?.

Me detuve en tus referencias a la niñez, a las madres del dolor, a tanta pérdida injustificable de vidas, en tu recurrencia –tan acertada- al cobijo del amor (Un altar en el centro,/ un resquicio de luz/ un universo), en el hartazgo del materialismo (Hay días/ en que soy un látigo/ desgarrando mi espalda), y así llegué al autorretrato de página 57, que considero magistral ejemplo del género poético.

Todos los poemas penetran, encienden, nos cambian. Un piquete a tu corazón/ para que habites el desamparo que soy, decís, y hay que creerlo en tu poesía de maravillas. O He saltado del agua desde pequeño/ y no hay peceras para mí/ no hay peceras. O te compartí epigrafiado en uno de mis poemas, al copiar Todos hacemos el amor/ cabalgando bosques. ¡Gracias por tu poesía! Ella me ha acompañado y le abro las puertas de aquí en más; comprendo que La soledad es un hilo/ que te ahoga.

Mucho de lo que encuentro en tu poesía tiene que ver, creo comprender, con ¨tu otra actividad¨. Hace muchos años, cuando nació mi tercera hija –Alba-, a su mamá la atendió el equipo de la Dra Alicia Palant (Parto en penumbras, con participación del papá ¡toda una revolución!). Y en ese grupo profesional era neonatólogo Alberto Grieco, una persona encantadora con la que llegué a compartir alguna amistad. Ahora me lo has recordado después de tanto…


CARLOS CARTOLANO


miércoles, 9 de octubre de 2013

Entrevista que me hizo Karina Roy de Contreras para FM Mocoretá

domingo, 29 de septiembre de 2013

Entrevista Por Moni Munilla para el Diario El Litoral de Corrientes...

martes, 11 de diciembre de 2012

Poema/regalo de Humberto Botana


Instante
náufrago eterno,
en el océano de mis miedos,
por un instante fui,
Terrestre
se enraizó mi alma,
crecieron miles de brazos,
hicieron nido los peces,
Terrestre
colgué angustias en el pentagrama,
una cálida voz les secó las lágrimas,
mi mente fue aire,
por un instante soy. 
 

Humberto Botana
Foto: Patricio Coullery

PD. estuve en la presentación del libro Terrestre, del querido poeta Gustavo, les dejo
lo que sentí.

 

Palabras de David Sorbille en la presentación de TERRESTRE con las PRETEXTAS


Presentación del libro “Terrestre” de Gustavo Tisocco en el SADEM 8-12-12
 

Estimados Amigos:  

                                   Es un honor acompañar a Gustavo Tisocco en esta nueva presentación de su magnífico libro “Terrestre”. En esta obra, nuestro poeta nos brinda un testimonio profundamente comprometido con la vida, y con su alma sedienta de justicia. Con versos de notable hondura, comparte las huellas de su lugar en el mundo, como bien señala Jorge Paolantonio: “Una imaginería sensual enciende el discurso poético y lo puebla de acciones que van del amor absoluto a la separación más cruel, de la ciudad más alegre hasta la isla más desierta, del gozo a la infelicidad”.  Es así, como la voz del poeta tiene la fuerza y convicción de quien abre su espíritu al mundo, y transmite sus vivencias con la intensidad y la pasión de un ser humano que refleja su experiencia personal y la realidad que lo rodea. Por eso, la transparencia emocional de Gustavo Tisocco, es la virtud primordial que lo convierte en uno de los más distinguidos poetas de nuestro tiempo. Al respecto, y con mi fraterno agradecimiento, concluyo este breve introito con el poema que le dediqué a su oficio de poeta:

  

Para escribir este poema
deberé pensar en tantas cosas
como barcos convertidos en duendes
voces mutiladas por el insomnio
recuerdos que se trepan a los árboles de la infancia
y tesoros ocultos en el crepúsculo de los sueños

 Para escribir este poema
deberé pensar en las palabras
que se adueñan del latido melancólico de la tarde
los exilios  y la belleza meciéndose
en el columpio de los anhelos compartidos
y las manos solidarias que habitan los costados de la vida 

Para escribir este poema
deberé pensar en las aventuras
nacidas en la cuna de un niño mago
en el inventario de mundos paralelos
en la forma de mirar y ser digno más allá del tiempo
y en las huellas infinitas de un poeta extraordinario 

 

*del libro: “Un puente de voces”.
 
DAVID SORBILLE

 

 

David Antonio Sorbille

 

domingo, 18 de noviembre de 2012

Palabras de Paulina Juszko en La Plata sobre TERRESTRE



 
PRESENTACIÓN  DEL  LIBRO  “TERRESTRE”  DE  GUSTAVO  TISOCCO 

          Con el título de este nuevo poemario, Gustavo Tisocco  reivindica su condición de simple ser humano – ni ángel ni demonio – un habitante de este planeta, alguien que no puede evadirse de la fragilidad y el misterio, condenado por eso mismo a tender los brazos hacia un horizonte inalcanzable: es ahí en el olor a tierra / que descubrimos el cielo, dice Tisocco. Los pies en la tierra, la cabeza en las nubes: imagen que representa al poeta, quien se confiesa un hombre triste aunque disimule la tragedia habitando mi casa, o sea la tierra, su tierra.

          Cuatro son las temáticas que monopolizan la atención de Tisocco en este libro: la infancia, el amor, la muerte, la injusticia – a las que podríamos caracterizar como temas clásicos y pilares de la poesía en general.

          Con respecto a la nostalgia de la infancia, me detuve a preguntarme por qué es un favorito de los poetas.¿Qué es lo que añoramos tanto, aun los que no tuvimos una infancia feliz…? Es seguramente el ojo nuevo, el estreno de la mirada, la pura sensación y, más que todo, la divina inconciencia. A esto alude Baudelaire cuando añora el paraíso de los amores infantiles. Éramos felices, aun los más desgraciados, en la ausencia total de cuestionamientos con respecto a nuestro propio ser y a esas dos avalanchas que lo sumergirán más tarde: el amor y la muerte.

          Parodiando un dicho popular, podríamos afirmar: lo que mata es la conciencia. A los ojos de nuestro poeta, seca y desertifica. Desierto que sólo puede atravesar con ayuda de la poesía.

          Tisocco dedica este poemario a su pueblo natal, Mocoretá, y lo llena de bellas imágenes que evocan su geografía: Olor a tierra húmeda es mi pueblo, / a uvas y glicinas, / a mandarinas, fresnos y eucaliptos. […] Es el río y es el campo, / casas bajas y blancas, / música de acordeón y de gorriones.

 El leitmotiv del agua está presente en todo el libro, en forma de río, mar, arroyo, charco, lluvia o lágrimas. Del río, del río pueden hablar, recuerden que de sus aguas nací una noche de enero cuando jóvenes mis padres pisoteaban lo prohibido, dice Tisocco en la prosa que cierra el libro, suerte de testamento literario. Se diría que el agua es un símbolo de su infancia, una infancia fluvial: Y entonces comprendimos / que el agua estaba lejos, / las calles, el pueblo, / el silencio estaba lejos. […] Entonces comprendimos / que la casa estaba lejos / y perecimos de sed.

          Exiliado, cercenado, arrancado de esa casa con aroma a ajo, cebolla y magia, el poeta canta por sus mutilaciones, sólo le queda la odisea de persistir entre ruinas. La pérdida de la infancia desestabiliza el ser y, a medida que crece la lucidez, se agranda el desconcierto: ahora el acertijo que soy / no tiene retorno. Barco  que olvidó el mar. Despoblado de mí / entrego lo que queda, dice. Pero en esa entrega está la salvación. Es el rol redentor del arte: el poema que inicia el libro está dedicado precisamente a su salvador, a quien le enseñó las palabras.

Aun mutilado, abandonado de Dios, triste a morir, el poeta canta: Cantar hasta que nos sangre la boca / los dientes / la rabia.[…] Cantar / cantar hasta que se nos sequen los ojos / cantar. Lo que me recuerda aquellos versos de Alejandra Pizarnik,  la rebelión consiste en mirar una rosa / hasta pulverizarse los ojos. El árbol seco jamás será muerte mientras lo habiten nidos y sólo surcando desiertos descubriremos la sed y el oasis. ¿Es posible retornar al hechizo de aquel destello? El arte nos tiende un puente, porque significa búsqueda del otro, generosidad, entrega y es la única posibilidad de comunicación verdadera entre los seres humanos.

¿Y cuál es la actitud de Tisocco ante la muerte, esa terrible incógnita que nos acecha? No le teme a la propia porque morir debe ser / como tararear una canción / que no sabemos bien / pero presentimos, dice y hay una aceptación de esta ley inexorable; a sus ojos de médico mientras mueren van naciendo, la vida y la muerte son fenómenos simultáneos, una visión en aleph. Pero lo atormenta la muerte de los seres queridos: la de la abuela Rosa, la de su tío Jorge, la de aquel Arielito que marcó sus años tempranos… a quienes sólo la inercia de la hierba / arropa ahora.

Y también lo agobia la muerte de quienes fueron víctimas de la injusticia, otro de los temas mayores en la poesía de Tisocco: su compasión por los caídos, los que forman una montaña de huesos, / alta, interminable, permanente. Qué bella imagen ésa de las Madres de la Plaza de Mayo llevando un pañal blanco y seco en la cabeza…Y la de las Madres del Dolor, a quienes les arrancaron la flor antes de ser capullo y perfume y que persisten, delgaditas y pequeñas, reclamando justicia como nubes tenaces sobre el desierto. Aunque la justicia sea una esfera de cristal / que arrojamos al fuego.

Profundo sentido social tiene esta poesía que se indigna contra la guerra, la desigualdad, la discriminación. Cuando no hay un techo / la lluvia moja / la lluvia duele / la lluvia sangra, dice Tisocco.

Si hablamos del amor – piedra angular de toda la poesía – nos encontramos aquí con una actitud ambivalente: para nuestro poeta el amor se identifica con el dolor. El bello poema Amo a un hombre pez se refiere metafóricamente a esa dualidad irremediable que ningún amor puede resolver. Cito la última estrofa: Me mira desde la superficie apenas sumergido, / lo miro desde mi oxígeno / al límite extremo del ahogo / y  nos besamos apenas un instante, / ínfima eternidad habitando en la apnea. Versos que nos remiten también al mito de Narciso, al magnífico poema de Paul Valéry donde Narciso le habla a su imagen reflejada en la fuente. Hay tanto de narcisismo en el amor…

Ya no seremos dos / y duele este cielo fragmentado, / este planeta que nos une y divide…Para Tisocco el amor es jaula y pájaro, anzuelo y pez, relación en la que subyace un sadomasoquismo claramente expresado en este poema: Tu nombre / como un martillo / que juzga / que golpea / y crucifica. // El mío / sólo implora. Es un amor caníbal: Devorar / devorarte / para tatuar en las entrañas / la suave música / el insensato resplandor. Es un amor alienante, un amor que chupa el ser, que anula la identidad: No soy yo, es el otro. // No soy más que un él esclavizándome. Pese a todo, el dolor deja de ser tal cuando gota a gota / fluye el éxtasis.

No hay que arrancar el puñal, él nos recuerda que estamos vivos. Y una bella agonía es preferible al hastío. El amor es daño, pero vida. Tisocco elige el borde del abismo: Amo este arriesgarnos a partir / a extraviarnos, dice y  sigue construyendo fortalezas / para que no escape ese amor tan frágil. Vale la pena amar aunque se sufra, porque el dolor es como el viento que limpia después de la tormenta y nos deja ver nuevamente la luz de un cielo claro. El poeta debe ser un ave fénix resurgiendo de sus cenizas. Hay en este libro hermosos poemas de amor, como Piquete a tu corazón, La casa que eres me cobija y Todos hacemos el amor como subidos a un árbol.

El tema del amor se relaciona en la poesía de Tisocco con la defensa de una libre elección sexual, con la condena de la hipocresía, el disimulo y la cobardía. En el poema dedicado a Nemat Safavi, niño iraní condenado a muerte por homosexual, dice: Nosotros que convivimos con las sombras / también sabemos del sol / y caminamos despacio pero avanzando a pesar de las cadenas / y de las miradas […] extenderemos las alas. Y en otro poema: Amé y dije mi verdad cuando ocultar era la consigna, / lo que se debía, / mordí todas las manzanas del paraíso / y hasta me burlé de la serpiente.

Hay una invocación al amor universal que quiero citar íntegra: Que se abracen el alto y el bajo, / el rebelde / con el sabio, / negros y blancos / que se abracen.// Que como pulpos / se abracen, que como niños se abracen, / con los maestros se abracen, / con las niñas los niños se abracen. // Tomar distancia ya no, en este tiempo no. // Que se abracen…¿Se acuerdan de los tiempos en que los maestros nos hacían dejar dos baldosas o tomar distancia con el brazo extendido hasta tocar al compañero que nos precedía en la fila?

Tisocco hace su profesión de fe literaria y nos da la clave de su poética cuando dice: Herméticos los ataúdes, / el sexo de las muñecas, / las latas de durazno.[…] ¡La poesía no…!  Y se pronuncia por una poesía abierta, clara, fluyente, como un agua que deja ver el fondo pedregoso.

La ambivalencia, que recorre el libro cual una corriente submarina – para estar de acuerdo con las imágenes acuáticas tan caras a Tisocco – también afecta a su visión de la poesía que es tramposa y versátil, que ata al poeta a sus caprichos: Ella bebe de mí la sangre, / hace con mis plumas un abanico / y me muestra el puñal / como una caricia cercana, como abrazo mortal, / una ventana abierta.

Si tuviera que hacer el trabajo que a Gustavo Tisocco tanto le gusta – y que tan bien hace en el blog “Mis poetas contemporáneos” -  me refiero al trabajo de ilustrar nuestros poemas, yo lo haría con una pintura de Chagall, una de ésas donde la pareja de enamorados flota abrazada en el espacio, sobre los techos rojos de una aldea. Y pienso especialmente en todos hacemos el amor cabalgando bosques, pienso en el noble levitar, en la locura de ser un poco pluma, en las ganas de flotar, de evadir fronteras de nuestro poeta, que siempre defendió sus alas y tuvo la valentía de desnudarse y saltar el muro.

Y si tuviera que definir la poesía de Gustavo Tisocco en cinco palabras – como suele pedírsenos en estos tiempos – esas palabras serían: nostalgia – ternura – amor – dolor – solidaridad.

 

   PAULINA  JUSZKO
          16/11/2012

domingo, 4 de noviembre de 2012

PALABRAS DE ELISABET CINCOTTA SOBRE TERRESTRE


 

TERRESTRE

DE GUSTAVO TISOCCO
 

Todo libro de Gustavo es un festejo a la palabra. En este último libro, he encontrado a un poeta parado en un punto de madurez de la palabra donde avanza en un itinerario de vida, de su ser exterior e interior.

He sentido mientras lo leía la sutileza con que Gustavo expresa el itinerario de un hombre que posee todo aquel bagaje común a todos los hombres habitantes de este mundo, bagaje que se lleva, se disfruta, se duele, a veces pesa, otras trae luz.

Un poema primero marca desde ya al libro:

Me enseñaste las palabras/ que hoy escribo/ y me salvaste

Y es esto Terrestre un gran poema de vida con un texto último, legado de esta vida que como terrestre le toca vivir:

Si preguntan por mí digan siempre que defendí mis alas y mi cansancio

Poesía que estremece porque como siempre he dicho la palabra de Tisocco se hace propia, se transita desde él a uno-lector, que ha dolido circunstancias similares, es en ese punto donde aflora el sentimiento personal y uno-lector termina viviendo su propio trayecto.

La palabra de Gustavo nos deja el pensamiento inmerso en encontrarnos a nosotros mismos, es vida en poesía y por lo tanto bella.

Terrestre es un poemario que merece ser leído desde el sentimiento. Los invito a conmoverse con su palabra.

 

 

Elisabet Cincotta   

 

 

miércoles, 25 de enero de 2012

Poema regalo deJuany Rojas


LA CASA DE MI AMIGO

Esa blancura
que me habla desde sus ventanas
ese cielo extendido
tan a lo largo
sobre esa blancura
y esos árboles
como asomados en el silencio
haciendo señas
a un pasado de niño gozoso
de casa gozosa
que se perfumó de risas
y de cálido aroma
Esa blancura
tan blanca
en medio de la penumbra
sin voces
sin niños
y sin embargo
tan casa
tan puerta generosa
Esa blancura
tan ayer y tan hoy
y tú
y los tuyos
tu intimidad
y tu infancia
como cristales relumbrando
en el blanco
que me susurra al oído:
“ Mocoretá…Mocoretá”

Juany Rojas



domingo, 1 de enero de 2012

Entrevista que me realizó Juan josé Mestre para CULTURAMAS


Charla con el poeta Gustavo Tisocco
Por Juan José Mestre.


Gustavo Tisocco es un hombre con corazón de níspero. Dulce y ácido a la vez,se convierte en un poeta dúctil, con muchos recursos ninguna concesión. He aquí una charla con él.



¿Por qué escribís?
Por que no puedo evitarlo. Escribir para mí es como la savia de los árboles, mí árbol, me secaría si no expresaría lo que fluye dentro de él. Escribir me salva desde niño, es además condena una bella condena.

Tu poesía es melancólica, casi una metáfora de la vida… ¿A qué se debe?
Como digo en un poema “El hombre es su infancia” y mi infancia fue bella y luminosa, siempre añoro mis calles de piedra, mi rio, mis naranjos y nísperos. Esa añoranza trae aparejada la nostalgia, la melancolía de aquello que fue, que fuimos y no puede ya retornar. Esta añoranza se adueño de mí, tanto cuando escribo un poema lírico, social o amoroso, siempre está empapando mi esencia.

Contame algo de tu infancia, tan presente en tu obra.
Una infancia hermosa y tierna allá en mi Mocoretá natal. Un pueblo pequeño, que aún sigue pequeño, pero habitado por duendes, leyendas, madreselvas y melodías. Un pueblo donde me acunaban mis padres, tanto como los sauces o las chicharras. Un pueblo que fue la casa de mis abuelos con sus glicinas y sus uvas maduras. Un pueblo compañeros de infancia y de la secundaria, tardes de guitarra y tortas fritas allá en la lluvia, primer amor prohibido y hermoso. Un pueblo con mis hermanos jugando a los indios, a las princesas o a las batallas con bolillas de paraíso.

Sos médico pediatra, ¿influye esto en tu poesía?
Pese a que no escribo sobre medicina creo que mi especialidad, neonatología, influye desde lo sensible. Un recién nacido, un niño que empieza a caminar en este suelo viene sumergido en belleza y armonía y eso creo me es transmitido. Creo que los recién nacidos me dan luz, al ser puro alma ellos invaden mi aura y me protegen un poco de lo cotidiano que a veces duele tanto, ¿no?

¿Qué son los derechos humanos en la poética de Tisocco?
Creo que el que escribe tiene la obligación de denunciar lo que duele, lo que nos pasa, lo que nos marca. Para que escribir tenga sentido se debe asumir el compromiso del amor, de contar nuestras historias pero también ponerle voz a los que sufren, a los que lucharon por sus ideales y fueron callados, desaparecidos, doblegados a veces como pasó en nuestra larga historia nacional desde la época de los pueblos originarios, hasta la época nefasta de la dictadura militar, tanto como la que hoy duele también con las mujeres desaparecidas por ejemplo para el trata de blancas.
La poesía sirve si es grito.

Esa pasión por la difusión de tus colegas, ¿puede opacar tu obra?
La enriquece ya que me induce a la lectura de otros colegas, me ayuda a conocer otras voces, me hace sentir dichoso por aportar un breve pedazo de mi para difundir a la POESIA que es la que realmente importa.

Por otra parte, ese mecenazgo tan sui generis, ¿es propio de esta época tan egocéntrica?
Hay egos públicos y clandestinos y en el mundo literario más de lo que pensamos. Yo trato de huir del ego y no me interesa mucho los conflictos del otro ser, cada uno tendrá su historia para ser de una u otra manera. Sí aprendí a escribir poesía sin esperar nada a cambio más que el placer de poder expresarme. No espero ser invitado a leer por ejemplo, no asisto casi ya a café literarios con el solo objetivo de que me inviten como lector y otras cosas (como alguna vez lo hice), si me invitan bien pero debe ser por mi Poesía y no por otros entretejidos tan comunes en nuestro ambiente. No invito a mi sitio para que me inviten, me apena enormemente ver a poetas que organizan algún festival por ejemplo para lograr después que en otros festivales se lo invite. Me apena eso y trato de desprenderme de esa situación.

¿Qué es Mis poetas contemporáneos para vos?
Un pequeño aporte al universo de la PALABRA.
Un encuentro de distintas voces que aman la POESIA, mejor alguno que otro en cuanto a calidad literaria pero todos con el amor y el compromiso que requiere la Palabra.

Sos muy amiguero, pero a la vez solitario, ¿a qué se debe?
Soy ermitaño, necesito mis espacios, mis tiempos, mi soledad para encontrarme conmigo mismo que es con la persona que más estoy. Me gusta reunirme con amigos o compañeros de la vida que transito pero en el fondo sé soy un ser solitario que busca crecer continuamente para ser un poco mejor.
Amo el silencio, la noche y mi casa que me cobija.
Debe influir un poco, pienso mi orientación sexual ya que, aunque los tiempos cambiaron, por suerte, de pequeño muchas veces me encerraba en mi mundo, en mis temores y dolores y tal vez así fui moldeando mi forma de ser.

¿Se puede hacer política con la poesía?
Poder se puede, pero no me gusta cuando se cae en el Panfleto.

¿Algún mensaje que quieras dejar para Culturamas?
Gracias a Culturamas por la posibilidad de contar un poco de mí y de lo que siento y gracias sobre todo al enorme ser que es Juan José Mestre, ser al que conozco hace tanto tiempo ya y que amo pues me enseñó muchas cosas de la vida, sin saberlo, sin proponérselo, me dio elementos para saber que cada instante que uno vive se debe disfrutar como un rayo de sol entrando por la ventana.


Extraído de: http://www.culturamas.es/
Foto: Gustavo Tisocco (Camping de Mocoretá)

martes, 13 de diciembre de 2011

FELICIDADES PARA TODOS...


Llega fin de año y llegan los balances. Seguramente habrá encuentros y despedidas, alegrías y tristezas, logros y pérdidas. Particularmente un año que me encuentra solo sentimentalmente pero construido desde mis andamios, siempre habrá una flor anunciando primaveras y aunque hoy cueste este instante de soledad seguramente habrá crecimiento y el encontrarse con uno mismo que a veces cuesta tanto.

2012 habla de cambios, de una energía cósmica que nos devolverá con creces aquello bueno que hagamos, todo lo que hacemos y damos el universo nos lo devuelve con hechizo, con grandeza y nobleza. Adelante pues que la vida vale la pena.

Fecha donde el encuentro con la familia nos retorna al niño que éramos, porque jamás dejamos de ser aquello que fuimos y auque a veces nos abrume la melancolía hay muchos abrazos que nos contienen, que nos habitan, que nos empuja. Yo vuelvo a mis calles de piedra, a mi rio, a mis sombras, esas de aquellos árboles que siempre me aguardan, y es en ese regreso que resurjo, soy siempre ave, canto de glicinas, despertares nuevos.

Es con este humilde texto que les quiero desear a todos FELICIDADES sin importar credos ni razas, porque la felicidad es un derecho y debemos lograrla cueste lo que cueste, pese lo que pese, ahí reside la alegría, la belleza.

Un abrazo a todos, Gus...

Foto: Gustavo Tisocco

domingo, 11 de diciembre de 2011

Poema regalo de Alicia Pastore


....................a Gustavo Tisocco

el que recibe la vida
en sus manos
y luego me transmite
sus duendes de enero,

el que me tiende un poema
del que no escapo,
donde recupero mi infancia,
mi propio "rostro ajeno",
allá en la niñez la siembra,
acá esta cosecha de frutos lentos,

el que desciende
por mis párpados
aquel patio,
la parra, el limonero,
las luces exiguas
de las noches sin fiesta,
las voces

que van mudando
hacia otros cielos.


Alicia Pastore
Foto: Mi casa en Mocoretá (Gustavo Tisocco)

domingo, 30 de octubre de 2011

Regalo para mi cumple de Jorge Luis Estrella


FELIZ CUMPLEAÑOS, GUSTAVO 25-10-11

No en vano, bajo el cúmulo del peso de la vida
destilás maravillas de luz y de ternura
con versos que son como plantas de nísperos
a las que la infancia va trepando y trepando.
No en vano, te lastiman las injusticias todas
y andás por esta vida sembrando amaneceres
y algunos alumbramientos claramente abismales
y hasta algunas manzanas que saben a veneno.
Porque sos un poeta con las agallas puestas
y un ser que resplandece cuando todo se apaga
y sos el que saluda a los niños que nacen
con la mano dispuesta a prestales apoyo.
Te canto en este día en que los años cumples,
cumplidor de promesas, difusor exquisito,
te canto y es mi canto tu canto bendecido
por los pájaros todos del cielo que te habita.


Jorge Luis Estrella

martes, 9 de agosto de 2011

Celebro la aparición de mi nuevo libro



Celebro la aparición de "Rostro ajeno" de la colección Summa de Editorial Vinciguerra, libro donde aparecen poemas ya editados en libros anteriores cuyo tema fundamental es la nostalgia de todo lo que fue en mi infancia. Rostro ajeno, que es un verso del primer poema del libro, viene a traerme seguramente nuevas emociones. Un abrazo Gus.

martes, 28 de junio de 2011

Entrevista realizada por Alejandra Crespin Argañaraz

Para http://lavozdelospoetas.com.ar/blog/
Gracias Alejandra, Gracias Daniel.








miércoles, 9 de febrero de 2011

Comentario de Anny Guerrini sobre mi libro "Desde todos los costados"


Al leer el libro “Desde todos los costados “ de Gustavo Tisocco , tuve la sensación que quizás no sea en vano penetrar “desde todos los costados” a la peligrosa aventura del poeta, quien plasma las funciones y formas líricas con las más hondas posibilidades de la existencia humana, porque “El poeta es el gusano horadando la manzana hasta engullirla”.

Es en los recuerdos de la infancia, verdadera tierra en la cual se aferran nuestras raíces , donde Tisocco en un lenguaje directo y a veces simbólico nos cuenta del abuelo Pedro, de la abuela Aurora, del pueblo con sus calles de tierra, del río saltarín, el juego a la escondida y el gato con botas donde “ La inocencia transpira animales enjaulados”. Y justamente allí, en esa caja de Pandora , que son los recuerdos, nosotros , lectores, descubrimos como Orfeo , a través de sus versos que a la vida hay que crearla. Porque la palabra poética revela lo no revelado, ese refugio último donde ser y existencia dan sentido a todo lo creado. Ya Blanchot dice: “ Quién escribe está en el destierro de la escritura: allí está su patria…”

“No debe ser en esta sombra/ en este árbol/ en ese nido/ que naufragué mi vuelo” . El poeta Richard Bly nos dice que la sombra es “ la gran bolsa que arrastramos a nuestras espaldas” , y que sólo el encuentro y la reconciliación con los aspectos negados de nosotros mismos nos darán la libertad , sólo “Entonces me torno bosque / y soy viento/ final retorno”.

Los chinos enfatizan el símbolo del “ying-yang” que nos muestra la parte negra (sombra ), y la parte blanca (luz), unidas formando un círculo que representa lo femenino y lo masculino. Esa unión entre lo negativo y lo positivo dan origen a nuestra personalidad , o mejor aún, a nuestra humanidad. Si no estuviera la dualidad de lo oscuro y la luz en nosotros ¿cómo explicar entonces los “niños sin nombre lloran ausencias” “ y sus madres gritan” “La poca memoria de los que salvándose se quedaron en la barca” . Aristóteles nos dice que todas las artes deben producir una catarsis, sólo así mediante las emociones que nos sacuden desde la obra realizada se puede alcanzar la liberación o la purificación de las pasiones.

Nadie, en mayor o menor grado, escapa de cargar con su cruz . Cada uno de nosotros asumimos esta carga existencial de diversas maneras , pero “Nadie grita como grita el poeta” nos dice Tisocco, porque “Si el poeta no es grito es un famélico fantasma sobreviviendo” .

Y al grito del dolor le sigue el fuego del amor. Hay momentos de nuestra existencia en que amor y dolor, luz y sombra, vida y muerte son el resultado de un tiempo detenido, tiempo hacedor de una cosmovisión donde pasado y presente se conjugan e implican mutuamente. “Una tarde en el río/ me empapé de esencias / y descubrí espasmos en el agua/ Tu piel de dueño/ hizo de la mía / ofrenda , candoroso goce .”

Tal vez lo esencial, aquello que nos salve, sea realmente el amor, porque el amor siempre es esperanza, aún en la sombra. Quevedo dijo: “Polvo serás, más polvo enamorado”.

“Sólo tu licor/ para beber el encanto aquél/ escapar así, / del inclemente frío / Recostarme / en el otoño de tus ojos / y amar/ las hojas caídas”. Cuando el amor compromete nuestro ser y existencia, somos entonces capaces de recorrernos “desde todos los costados” y aunque el dolor nos haya fragmentado y nos origine desgarramiento , siempre podemos ahondar en nuestros despojos y descubrir que no todo está perdido. Y esa revelación, será el camino que nos lleve hacia la belleza y la creación, verdadero sentido de la vida.

“Respirar hasta la asfixia/ y culminar/ barco errante/ Ser del viento/ la hoja,/ sobreviviente del tiempo aquel./ Llegar así al designio :/ No ser ceniza / sino vuelo,/ audaz cumbre.”

Gracias , querido Gustavo Tisocco , porque tu libro me hizo recorrer todos mis costados y aceptar que soy sombra y luz , simplemente un ser humano, o tal vez sólo una poeta sobreviviendo.

Fin del 2010

ANNY GUERRINI

domingo, 7 de noviembre de 2010

Poema/regalo de Yaseret D' Lima


GUSTAVO

Grande el Alma
en su emoción
eleva sus alas
al infinito

Uniendo corazones
a puras letras
nacidas del amor
de un gran poeta

Soles y Sombras
pueblan los espacios
del inmenso Universo
mostrando a su paso

Tímidas tinieblas
en su inexistencia
arrojadas al vacío
por su poesía

Acuna en su Alma
la visión divina
de un hombre que conoce
por haber vivido

Verdades de la vida
experiencias crecidas
en el ir y venir
de sus travesías

Orientando Almas
sanando el cuerpo
del neonato humano
que quiere vivir


Para ti Gus en honor a tus letras
de tu amiga por siempre



Yaseret D' Lima
Foto: Gustavo Tisocco

domingo, 24 de octubre de 2010

Poema regalo de Nerina Thomas


25 de octubre "Cumpleaños de un amigo" "GUS"

Habita en él, una historia única,

la propia.
Trasmutó la misma
con grandes vuelos
de su palabra escrita.

En cada verso,

desnuda el alma
pues el olvido, no existe
y honra con él
momentos vividos.

Y plasma cada detalle

de infancia en su Corrientes
naranjos
abuelos
juegos
parques
viajes.

Celebra la vida

con la profesión elegida.
Ama,
es libre
y comparte hasta el aire.
Grita silencios
y en sus ojos
un pedazo de cielo
lo ilumina.

Conserva intacto

su perfil bajo
teniendo motivo
para alimentar su ego,
y destaca a los mas pequeños,
para que enriquezcan su estima,
en silencio, sin duda.

Es agradecido

humilde,
códigos
que lo hacen grande.

Respeta a todos,

admira sus maestros
y hace upa
a quienes intentamos crecer.

Sus obras humanas

son anónimas
y es distinguido
por dar sin límites
sin discriminación alguna,
sólo con su ejemplo
enseña
que registremos al otro.

Ha llegado a la vida

con mucho conocimiento,
por ello
parece que su día
cuenta con más horas
que la de todos.

Es un maestro

injertado
en un cuerpo humano.
Y este mes cumple años!!!

Felicidades !

desde mi lado izquierdo.

© Nerina Thomas
Foto: Gustavo Tisocco
(Flores que me regaló mi Sergio)

martes, 20 de julio de 2010

Regalo de Pere Bessó


HONKY TONK QUEEN

................. Para Gustavo Tisocco

La reina del piano-bar para inmigrantes primero me cubrió de rosas, luego me sopló en la nariz y, al fin, me chupó la mente. Ahora, a veces, soy caña; a veces soy guijarro, pero siempre hago el graznido de la corneja al oír el ronroneo de otro vecino de taburete que va de Mick Jagger.



HONKY TONK QUEEN

................. Per a Gustavo Tisocco

La reina del piano-bar per a immigrants primer em cobrí de roses, després em bufà el nas i, al capdavall, em xuclà la ment. Ara, a voltes, sóc canya; a voltes sóc còdol, però sempre faig el cucleig de la cucala en sentir el ronquet d’un altre veí de tamborinet que va de Mick Jagger.




© Pere Bessó (Autor y traductor del poema al catalán)
Imagen enviada por el autor

miércoles, 30 de junio de 2010

Entrevista que me hizo la revista "El escarabajo" mayo 2010


Cuando llegamos, ya el escritor nos esperaba con esa serenidad que lo caracteriza. Preparó un mate para acompañar unas masitas que nosotros habíamos llevado y entre sorbo y sorbo, la entrevista se fue dando de manera espontánea; aún y cuando teníamos algunas notas hechas con anterioridad:


R- Leyendo tus poesías uno intuye una infancia dichosa en Mocoretá. ¿Podías describir tu pueblo y las tempranas amistades?

G- Bueno, Mocoretá queda al sur- este de Corrientes, un pueblo de diez mil habitantes. Hasta ahora, sigue teniendo diez mil habitantes porque muchos de los que nacieron allí han partido del pueblo. Es un pueblito con calles de tierra, está rodeada por el río Uruguay y el río Mocoretá, así que es un pueblo que tiene mucha magia. En nuestra infancia allí andábamos en bicicletas en la calle, jugábamos a las bolitas, la gente dormía con la ventana abierta, con la puerta abierta, muy inocente todo; y así se mantiene, creo. Mis primeras amistades, bueno, amistad a nivel de escuela, sobre todo, por ejemplo, en la secundaria éramos veinte de los cuales catorce habíamos sido compañeros de la primaria. En esa época había una sola escuela primaria, ahora no, y una sola escuela secundaria. Si vos no repetías el año, terminabas el colegio con tus mismos amigos de siempre. Allí generas vínculos importantísimos, casi todos amigos, es decir, más que compañeros, porque la verdad, siete años de la primaria más cinco de la segundaria culminas siendo amigos. Tanto así, que hace veinticuatro años que nos recibimos, el año que viene se cumplen veinticinco y todos los años el veintiséis de diciembre nos reunimos. Hasta hora vamos trece o catorce todos los años a la reunión. Así que, esos son mis primeros amigos.

R- De tu familia ¿Quién influyó más en tu formación?

G- El que más influyó… ¿en mi formación literaria?

R- En tu formación literaria e, inclusive, en la profesional

G- En la literaria, sobre todo, un tío mío que se llama Jorge. Que se llamaba, falleció a los treinta y tres años. Era profesor de lengua y literatura y tenía una biblioteca enorme, sobre todo de poesía, le gustaba mucho la poesía. Él fue el primero que me dio un libro de Alfonsina Storni, que fue el primer libro de poesía que leí. A partir de allí, se me dio por leer mucha poesía. Por eso Alfonsina Storni es tan importante para mí. Y en la parte profesional, la verdad, la crianza que me dieron mis viejos, mi papá y mi mamá, los dos hicieron que yo sea lo que soy hoy en la vida y que acepte los que soy hoy. Porque ellos aceptaron siempre lo que yo elegí, y me enseñaron que mientras uno no dañe a otra persona, tiene que elegir su camino. Así que, en lo personal, eso.

R- ¿Recordás que fue lo primero que leíste de Alfonsina Storni?

Mira, no recuerdo cual fue el primer poema. Siempre me acuerdo del primero que me quedó grabado, que me impacto, ese que se llama “Dolor”, que dice: “Quisiera esta tarde divina de octubre/ pasear por la orilla lejana del mar/ que la arena de oro, y las aguas verdes/ y los cielos puros me vieran pasar” la que habla de su suicidio. Ese fue el primer poema que me impactó, y otro que también, ese que dice: “Tú me quieres alba/ me quieres de espumas/ me quieres de nácar/que sea azucena/ Sobre todas, casta. / de perfume tenue/ Corola cerrada” Ese poema me encantó.

R- ¿A que edad llegaste a Buenos Aires?

G- A los 24 años, más o menos

R- ¿Pensás que la gran ciudad impactó de alguna manera tu obra poética?

G- Yo creo que si, que impactó porque, culturalmente, cuando uno se acostumbra a vivir en una ciudad, influye mucho en la poética. Igual, no perdí mucho de mi pueblo, porque escribo sobre la infancia. Eso, como te decía, lo que influyó en mi, más que en la poética, fue el poder relacionarme con otros poetas. Empecé a asistir a encuentros literarios, a talleres, a café literarios, eso te da la gran ciudad. Porque la verdad, en Corrientes cuando yo estudiaba, no había tanta relación con otros poetas y ahora, eso es lo que te da la gran ciudad. Relacionarme con otros poetas y así seguir avanzando.

R- ¿Qué fue lo primero: la medicina o la poesía? ¿Cómo lo has podido compatibilizar?

G- Lo primero fue la poesía. Recuerdo que en primer año, gané un concurso de poesía que había en la escuela, un homenaje a San Martín y a partir de allí seguí escribiendo, o sea, que siempre la poesía estuvo. Y la medicina fue una decisión de los últimos años de la segundaria, cuando uno comienza a pensar qué estudiar y la verdad, me atraía mucho la parte médica, sobre todo en ser neonatólogo, que es lo que soy hoy. ¿Compatibilizar?, la verdad, trato de no escribir nada sobre medicina, salvo algunas excepciones. La compatibilidad es que las dos me apasionan, las dos me llenan, me dan alegría, digamos. Lo que si, una me da de comer porque con la medicina cobro un sueldo y con eso me mantengo, y la poesía me alimenta el alma, como digo yo.

R- Tu profesión, como neonatólogo, está siempre en el límite entre la vida y la muerte. ¿Cómo puede absorber un sensible poeta los golpes inesperados de tus casos que no salen como era de esperar?

G- Creo que, la neonatología está más al límite de la vida. La mayoría de los bebes que nacen, aún los prematuros con 500 o 600 gramos, en un 80% salen bien. Algunos con secuelas de algún tipo; pero salen vivos. el otro 20% yo creo que la muerte es parte de la vida, y aunque suene triste esto del recién nacido, yo creo mucho en la filosofía oriental, que habla de que uno tiene que pagar un karma en la vida. Yo creo que , hay gente que vive toda su vida y no pudo pagar todo su karma, muere y se va a reencarnar en otra vida; pero, la filosofía oriental dice que los niños que mueren es porque habían culminado su karma en la vida anterior, y se van para pasar a otra instancia. Yo creo mucho eso y a eso me aferro. Yo no podría, por ejemplo, ser pediatra, porque la muerte en un nene de 3 o 4 años es más dolorosa, ya sus padres lo alzaron, le dieron de mamar, le enseñaron a caminar. Es totalmente distinto. Cuando muere un recién nacido, lo veo también, la familia, sufre en un primer momento, pero no es un sufrimiento como cuando el niño es más grande.

R- Recuerdo la “Carta a un joven poeta” de Rainer María Rilke a Franz Xaver Kappus. ¿Tendrías algunos consejos para poetas en ciernes?

G- Sobre todo, primero, que lean mucho. Leer es la base de la poesía, me parece. Leer te ayuda a superar tu escritura y a inspirarte, también. No creer que se llegó al límite de algo sino siempre tratar de crecer, por más trayectorias que se crea que se tiene. No apurarte, por ejemplo, a editar un libro, siempre tratar de corregir, corregir y corregir hasta que uno quede satisfecho con la obra que se va a presentar. Una vez que una obra esta hecha libro, va a ser leído por otros y se supone que el lector va recibir lo mejor que vos pudiste dar. Otro consejo que yo doy, esto más comercial, no regalar la poesía. Antes se decía: “la poesía se regala“. Yo creo que no se regala, no es un souvenir de casamiento, la poesía. Si uno la toma con responsabilidad y amor, uno le pone esfuerzo, le pone trabajo y todo su tesón, todo su trabajo, debe ser recompensado. No podemos pretender que la gente valore la poesía si el propio poeta no la valora.

R- Esto me lleva a otra reflexión, los que estamos en la poesía, sabemos que “la poesía no vende” ¿qué esperas de ella?

G- -Pausa- Lo que espero de la poesía a nivel personal, yo creo que, como una vez lo escribí, es un pasaje a la eternidad. De alguna manera, uno al escribir y dejar sus escritos ya sea en papel o en libro, cuando marchamos de alguna forma quedamos. Yo creo que el poeta tiene el don de expresarse y tiene que usar ese don para decir lo que le duele, lo que pasa alrededor de uno. De allí a que es tan importante para mí la poesía social. No sólo de amor, lo lírico, está bien, yo también lo hago. Pero yo espero que la poesía sirva para un fin social.

R- Hablando del tema de la difusión, de las nuevas tecnologías ¿Apostarías al libro virtual? Y en lo personal ¿Cuál sería el futuro del libro tradicional?

G- A mí, particularmente, me cuesta mucho leer poesía de Internet, leo si poesías sueltas. Pero, de un libro virtual, se me hace arduo. Creo que no hay nada como tener la poesía en un papel.

R- ¿El libro tradicional entonces, para vos, tiene futuro?

G- Si, para mí si. Lo cibernético sirve mucho para difundir. Pero el libro tiene todo el futuro. Tener un libro en las manos es distinto.

R- ¿Gus, cómo y cuándo llega la inspiración? ¿Tienes algún método o ritual al escribir?

G- No, yo creo que la inspiración llega en el momento que tiene que llegar. Si hay cosas que ayudan como: ver un cuadro, escuchar música, algo cotidiano, son cosas que ayudan a la inspiración; pero, ella llega cuando ella quiere. Yo, habitualmente, escribo más de noche, que es cuando supongo que me llega mejor la inspiración. Pero aprendí con el tiempo, porque en una época escribía todas noches y todas las noches me inspiraba, hasta que llegó un tiempo que, como por dos mese no pude escribir y me entré a desesperar. Y allí aprendí que hay que esperar de la inspiración el momento adecuado.

R- Algo que muchos se preguntan ¿Cómo es un día en la vida de Gustavo Tisocco? ¿Cómo se pueden hacer tantas cosas a la vez?

G- -Risas-. Bueno, te hablo más de la semana que del día a día, porque en la semana hago dos guardias que son lunes y jueves. Las guardias de neonatología son de 24 horas y después tengo días libres, uno por ejemplo para compartir con mi pareja, que es importante en la vida de todo ser humano. Pero habitualmente por las mañanas es cuando más libre tengo para mi solo, es cuando le doy lugar a la poesía. Ahí es donde generalmente cargo poemas para la página o todo lo que tenga que hacer con poesía. Tengo la suerte de trabajar dos días a la semana y el resto lo tengo libre.

R- Esta es una pregunta personal que viene anterior a cierto periplo que hiciste por Latinoamérica ¿Cuáles son las mayores satisfacciones que te ha dado la poesía?

G- Primero, poder relacionarme con otros poetas, es un ambiente mágico, con sus pro y sus contra, como en todo ambiente. Pero poder relacionarme con otras personas, que tengan la sensibilidad parecida a la de uno, eso es mágico. Y además poder dejar escrito lo que uno siente.

R.- Sabemos que has participado en encuentros poéticos internacionales. ¿Puedes contarnos algunas vivencias o anécdotas de viaje?

G- Participé, si, en dos encuentros uno en México y otro en Perú. De las dos tengo distintas experiencias, la de Perú, me demostró que no todo encuentro internacional, como uno cree, es maravilloso. La verdad, le faltaba mucha organización, no se valoraba la poesía, no se valoraba al poeta. Fue más comercial que otra cosa. Voy a hablar del de México, un encuentro maravilloso, organizado por el poeta Roberto Resendiz Carmona. Fue un encuentro donde realmente se valoró a la poesía y al poeta. Me dio la posibilidad de conocer poetas de todas partes del mundo: habían muchos de Latino y Centroamérica, de España y de otros países. Y bueno, como experiencia, fantástico.
Este tipo de encuentros amplia el universo de gente que conoces, logras tener contacto para otros encuentros literarios, para antologías, que fue la idea que surgió después a partir de ese encuentro.
Como anécdota, que en Perú eran tres días de encuentro y el primero se fue en discursos y más discursos en honor al que lo organizaba y declaraban ciudadano ilustre de la ciudad. Era una cosa de ego terrible. De los cinco argentinos que viajamos, nos dieron cinco minutos para leer un poema cada uno. Allí nos sentimos totalmente desvalorizados. Lo que más me llamó la atención en México es que te pagan el hotel, los traslados, las comidas, te llevan a las escuelas a leer. Te sentís realmente agasajado. Es, por así decirlo, eventos para ellos muy importante. Cosa, que por ejemplos, aquí en la Argentina, estamos acostumbrados a pagar la inscripción, el pasaje, el hotel. Son encuentros interesantes, bien organizados acá; pero, me llamó mucho la atención en México como se valora de parte del Estado, el evento fue subsidiado por la municipalidad de Zamora.

R.- ¿Cómo definirías la literatura latinoamericana actual, y en especial la poesía?

G- Creo que, muy rica. Con diversos tonos, diversos matices. Una poesía que, sobre todo en los poetas que yo admiro mucho; se tornó muy social, Es importante para mí que la poesía sirva para algo. Es una poesía que crece a diario, constantemente. Hay más gente que se compromete con la escritura y no que sólo escribe por escribir. Creo que la poesía no va a morir nunca. Qué se tornó como un medio de salvación. Hay mucha gente que escribe para salvarse, se está dando eso, creo.

R- ¿Cuál fue la idea primigenia de “Mis Poetas Contemporáneos”?
¿Cubrió tus expectativas?

G- Si, lo primero fue difundir a los poetas conocidos, mandé treinta o cuarenta invitaciones. La idea era difundir la poesía de otros y no la mía, yo tengo mis blogs, me difundo y me recontra difundo, pero creo que quedarme con sólo eso era egoísta de mi parte. Ya era pensar en mi poesía y no en la poesía. El blog fue creciendo a medida que llegaba más gente, los poetas que llegaban invitaban a otros y, bueno, superó mis expectativas. La verdad, a la larga se volvió un sitio bastante visitado que a mi me llena, conocí a muchos poetas, a mucha gente a través de la página. Cuando fui al encuentro de México, por ejemplo, la gente me conocía por esa página de Mis Poetas Contemporáneos. Era más conocido no por mi poesía sino por la página. Fui buscando nuevas vertientes como el tema de las entrevistas, el tema de Los Poetas Ausentes, Los videos Poemas. O las traducciones de Pere Bessó al catalán, las traducciones al ingles. Siempre tratando la difusión de la poesía.

R- ¿Qué lecturas recomendaría?

G- En realidad, yo como poeta, me inspiro más leyendo prosa. Recomiendo “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago y “El Perfume” de Patrick Süskind. Y dentro de la poética recomiendo a mi querida Edna Pozzi, a Jorge Estrella, Ariel Madrazo y a otros autores conocidos como: Octavio Paz, Dylan Thomas, Cesar Vallejo, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Olga Orozco, Jorge Boccanera, Roberto Juarroz y Constantino Kabafis

R- Bueno, llegamos a la última pregunta; Doctor Tisocco ¿La poesía es curativa?

G- La poesía si, cura, sana. Digamos. Yo creo que es curativa por el solo hecho de proyectar como poeta lo que siento. Te ayuda a ver el mundo desde la perspectiva mágica que es la escritura. Sirve mucho más que otros medios a los que estamos acostumbrados, por ejemplo la televisión, que está tan manoseada. La poesía siempre salva, la poesía de hoy y la poesía de siempre.

Gustavo Tisocco
Entrevistado por Ricardo Juan Benítez y Andrea Álvarez